
Desde que Florentino Pérez irrumpiera en el mundo futbolístico por segunda vez hace unos meses todo ha sido adoración y alabanzas al ser superior. Nadie se acuerda de los tres malos años que pasó el Real Madrid cuando la saga de los galácticos llegó a su fin por no cuidar el proyecto deportivo y cuidar más el proyecto económico.
Este año llegaron Kaká y Cristiano muy temprano y muy caro. Ambos tiene la capacidad de llenar estadios, vender camisetas y generar tours por Estados Unidos y Asia para obtener beneficio de sus caras. Pero Robben, Sneijder y Negredo no tienen esa cara, ni esas ventas de camisetas, ni esas giras millonarias. ¿Qué hacer con ellos? Caja.




