6 diciembre 2017 Ciclismo

Froome tiene como reto gana el Giro y el Tour en 2018

La gran noticia de la presentación del recorrido del Giro de Italia 2018 no fue el recorrido en sí, sino el anuncio de que Chris Froome iba a correr en la carrera. Rumores aparte de si la organización ha tirado de chequera para convencer al ciclista británico, la presencia ya asegurada de un corredor de su talla es una fantástica noticia de cara a la repercusión de la próxima edición del Giro.

Froome buscará emular a Pantani, el último en ganar Giro y Tour el mismo año

Hay que alabar también la predisposición de Froome a los nuevos retos. El ciclista británico no se ha conformado sólo con ser el rey del Tour de Francia, sino que también lo intentó varias veces en la Vuelta a España. Y una vez lograda en este año 2017, haciendo un doblete, ahora se propone en conseguir otro, el Giro – Tour, que se antoja más complicado en tanto en cuanto hace mucho más que no se logra, desde 1998 concretamente, cuando lo logró el malogrado Marco Pantani.

Aparte de todo esto, es inteligible que Froome quiera sacarse la espinita que tiene con el Giro de Italia. Él ha ganado cuatro veces el Tour de Francia, lo que le guardará para siempre un sitio entre las leyendas de este deporte, y ha ganado la Vuelta a España, pero el Giro ni lo ha ganado aún ni ha estado nunca cerca de ello. De hecho, no participa en él desde 2010 y ciertamente tenía motivos para no pasarse por esta carrera, porque su última vez no terminó muy bien.

Nos remontamos a los primeros años de carrera de Froome, a ese ciclista que corría en el modesto Barloworld. En el último año de vida de este equipo fueron invitados al Giro de Italia, y en el nueve se encontraba un desconocido Chris Froome. En aquel Giro de 2009, el de la victoria de Menchov y el regreso de Lance Armstrong, Froome finalizó en el puesto 36, siendo el séptimo mejor joven de la carrera, algo que no estaba nada mal para un debutante. De hecho, fue mejor resultado que su debut en el Tour en el año 2008.

Froome fue expulsado tras ser cazado agarrándose a una moto de la policía

Al año siguiente, ya en el equipo Sky, Froome volvió a participar en el Giro de Italia, aunque sus sensaciones no fueron para nada mínimamente parecidas a las del año anterior. En aquella edición, que acabó con la victoria de Basso por delante del español Arroyo, Froome pasó totalmente desapercibido hasta la penúltima etapa, cuando subiendo el Mortirolo fue cazado agarrado a una moto para poder superar las rampas del coloso italiano, y lógicamente expulsado. Realmente, la expulsión de Froome pasó de puntillas y este hecho no trascendió realmente hasta que el británico empezó a ser el ciclista que conocemos hoy.

De aquel infierno, que el equipo excusó por culpa de una enfermedad y al que Froome añadió unos problemas de rodilla, a la gloria. De ser expulsado vergonzosamente de una carrera a ser el principal reclamo y gran favorito de la misma. Ocho años después, Froome regresará al Giro de Italia, y seguro que nos deja mucho de que hablar.

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