27 junio 2013 Fútbol

El gol de Paulinho mete a Brasil en la final de la Confederaciones

La selección de Brasil no ha demostrado gran cosa hasta ahora en el torneo. Eso sería una buena noticia para sus rivales, pero en realidad es todo lo contrario, porque sin demostrar gran cosa los de Scolari están ya en la final de la Copa Confederaciones 2013. Ayer derrotaron a Uruguay por 2-1, sin alardes, sin brillantez, pero también sin cometer riesgo alguno.

Y es que Brasil no supo como traspasar el entramado defensivo que planteó Tabárez, un sistema en el que trabajaban todos, hasta los tres delanteros uruguayos. Así, la pelota era la mayor parte del tiempo para Brasil, pero no generaba peligro alguno. A la hora de sacar la pelota jugada, no se arriesgaba un pase y así no aparecían las estrellas brasileñas.

Con este panorama, los primeros que pisaron área rival fueron los uruguayos. El signo del partido pudo haber cambiado tras un claro penalty de David Luiz sobre Lugano, pero Julio Cesar adivinó las intenciones de Forlán. A pesar de esta situación, Uruguay no se desmoronó y hasta podía presumir de haber creado las únicas situaciones de peligro en el partido, hasta que en el tramo final apareció por primera vez Neymar y cambió la cosa.

El delantero carioca ganó la espalda a la defensa aprovechando un balón largo de Luiz Gustavo. No marcó porque se la sacó Muslera, pero el rechace lo aprovechó Fred para hacer el 1-0. Si este gol iba a cambiar a Uruguay no lo sabemos a ciencia cierta, porque nada más comenzar la segunda mitad, Cavani aprovechaba un mal despede de Thiago Silva y empataba el partido a 1, con su primer gol en el torneo.

Así pues, la segunda mitad fue un calco de la primera, con la salvedad que ya Uruguay ni siquiera buscaba la contra. Los charrúas, pagando el esfuerzo, cada vez se parapetaban más atrás, lo cual permitía que los brasileños empezarán a llegar con más peligro. Aún así, el equipo de Tabárez resistió y sólo sucumbió a pocos minutos del final, y en un jugada a balón parado.

Fue en un saque de esquina que forzó Marcelo, ya prácticamente convertido en extremo. Lo botó Neymar al segundo palo y lo remató Paulinho, aprovechando las dudas de Muslera que ni salió ni cubrió portería. En el descuento, Uruguay lo buscó a la desesperada y metió el miedo en el cuerpo a su rival forzando un par de saques de esquina que al final quedaron en nada.

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  1. Bitacoras.com 27 junio 2013

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