9 mayo 2014 Atletismo

Yago Lamela en 1999, cuando fue subcampeón del mundo

A veces, cuando nos ponemos en la piel de un deportista, pensamos solamente en todo lo que nos puede dar el dinero o todas las puertas que la fama nos puede abrir. Pero nunca pensamos en que, detrás, hay una gran cantidad de horas de entrenamiento y de esfuerzo, tanto físico como mental, y del estrés que supone estar en la élite y luchar por permanecer ahí, o llegar todavía un escalón más arriba.

Todo esto último es lo que siempre le pesó a Yago Lamela, un chico que ya de por sí era tímido y solitario, y al que el estrés de la competición de élite le hizo mucho más mal que bien a su cabeza. Hoy, el mundo del deporte español llora el fallecimiento de este atleta de Avilés, al que han encontrado muerto en su domicilio. Tenía sólo 36 años.

Hace 15 años, con sólo 21, Lamela daba el mayor salto de su vida, volando hasta los 8’56 metros. En aquel entonces, aquella marca que era récord de Europa y que todavía sigue siendo récord de España auguraba que en Lamela el atletimo español iba a encontrar a su gran campeón. Por aquella época, España andaba un poco huérfana de ídolos deportivos, y la irrupción de Lamela fue como un oasis en el desierto.

Con un enorme talento para el salto de longitud, y por supuesto con mucho entrenamiento, Lamela superó muchas adversidades para convertirse en uno de los grandes de esta especialidad. Nunca llegó a ser campeón del mundo ni de Europa, pero se subió varias veces al podio y mantuvo duelos irrepetibles con otros atletas, como Iván Pedroso. Pero aquello no parecía suficiente, ni para él, ni para un público al que éxito sólo equivale a oro.

La presión por ganar y por superar su salto de 1999, unido al calvario de lesiones que comenzó en 2004 y que llevaron a la retirada 5 años más tarde, forjó definitamente al Yago de los últimos años. Un chico que intentó sin éxito retomar sus estudios de informática, un chico que pasó por diversas depresiones y hasta ingresó en una clínica para tratarse de sus problemas, en el chico que ahora nos ha dejado, con tan sólo 36 años.

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  1. Bitacoras.com 9 mayo 2014

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