23 julio 2014 Fútbol

Dunga vuelve a ser seleccionador de Brasil

Que una selección de las punteras llegue a semifinales de un Mundial no es como para considerarlo un fracaso. Ahora bien, si esa selección es la anfitriona Brasil, y si tenemos en cuenta cómo llegó hasta ahí y sobre todo como acabó, con la apabullante y humillante goleada de Alemania y con otra goleada de Holanda en la final de consolación, entonces el calificativo fracaso sí parece adecuado.

Que Scolari pagara con su marcha de la selección parecía un precio justo, pero esto no ha terminado de convencer a los aficionados brasileños. Más que nada porque el sustituto, Dunga, no supone con respecto a Scolari el cambio que todos esperaban, sino más bien una continuidad. Dunga, como Scolari, no es proclive a los alardes, y eso lo saben, y con experiencia, en Brasil.

Dunga ya fue seleccionador brasileño durante cuatro años, entre 2006 y 2010, con un periodo lleno de altibajos. Su primer objetivo, la Copa América 2007 acabó en éxito, pero el siguiente, los Juegos Olímpicos de Pekín, no, pues la medalla de bronce supo a poco. Volvió por el buen camino ganando la Copa Confederaciones 2009, pero el Mundial de 2010 fue decepcionante.

Las críticas sobre Dunga eran entonces semejantes a las que ahora recibe Scolari. Con él, Brasil era un equipo duro, guerrero y hasta defensivo, orden en lugar de talento. Su relación con la prensa fue una pelea de perros y gatos, y tras la no inclusión de Neymar en la lista para el Mundial la situación se tensó aún más. Al caer en cuartos contra Holanda, se le echaron sin piedad al cuello, igual que ahora lo han hecho con Scolari.

Cuatro años después, con un breve paso por el banquillo de Internacional de Porto Alegre como única experiencia, la opinión sobre Dunga no ha cambiado en absoluto. Como jugador sigue siendo el gran capitán de los 90, pero como entrenador se le sigue sin tener en estima. La prensa ha criticado mucho su nombramiento, más teniendo en cuenta que quien tenía la última palabra es buen amigo de Dunga.

Tampoco ayudó la extrema sinceridad de Dunga en su presentación. El nuevo seleccionador defendió sin tapujos sus ideas, armar un equipo fuerte atrás es su prioridad. Y claro, la revolución soñada por algunos se vino al traste. El jogo bonito no volverá a Brasil, al menos con Dunga en el banquillo. Otra cosa sería discutir su Brasil tiene jugadores para recuperar el fútbol samba, pero eso es tema ya para otro debate.

Vía | CBF

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  1. Bitacoras.com 23 julio 2014

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