27 abril 2013 Fútbol

Javier Tebas ya es presidente de la LFP

Que José Luis Astiazarán deje la presidencia de la Liga de Fútbol Profesional es a todas luces una buena noticia. Astiazarán, cuyo nombre aparecía entre los documentos de Eufemiano Fuentes, ha sido el presidente de una liga prostituida, manejada por la televisión que a su vez está manejada por los intereses de dos equipos. Así que como para no alegrarse de que decidiera no presentarse a la reelección.

Pero claro, el que Javier Tebas sea su sustituto al frente de la LFP no es precisamente tampoco una buena noticia. Tebas es una de las personas más oscuras que hay dentro del fútbol español, tanto, que hablar de su currículum al completo y de todos sus tejemanejes es una ardua labor. Además, no ha habido más candidatos y cuenta con el favor de los dos grandes que siguen manejando la LFP a su conveniencia.

Una de las primeras proclamas de Tebas como presidente es la de acabar con las deudas de los clubes. Y lo dice él, que ha sacado muy buena tajada de la crisis del fútbol español al ejercer como abogado de los concursos de acreedores de varios clubes de España, como el Xerez, el Huesca del que llegó a ser presidente, o del Rayo Vallecano, del que fue intermediario en la venta a los actuales dueños del club.

Y es que este abogado nacido en Costa Rica, aunque aragonés de corazón y licenciado por la Universidad de Zaragoza, tiene la habilidad de sacar partido de todo. Lo consigue gracias a dos cosas, primero, que no le ha importado cambiar de bando al mejor postor tantas veces como fuera necesario, y segundo, llegando a tener voz y voto en tantos sitios, pues de alguna u otra manera ha representado a casi todos los clubes de la LFP en alguna ocasión.

Tebas es una persona oscura, que ejerce una labor oscura y que además, habla impunemente de oscuridad. Muchos recuerdan todavía aquellas declaraciones en las que afirmaba conocer de primera mano que en el fútbol español había casos de corrupción y amaños de partidos. Y esto lo decía tan ricamente cuando era nada menos que vicepresidente de la LFP, un cargo en el que debería trabajar por la limpieza de ese fútbol que él conoce como corrupto y sucio.

En fin, ya les habrá quedado claro que Javier Tebas no es una persona de mi devoción. Así que, aunque ha llegado al cargo prometiendo que hará que los pequeños pillen una mayor parte del pellizco televisivo y prometiendo acabar con las deudas que azotan al fútbol español, yo, que quieren que les diga, no me fío un pelo de él. Y me temo, por desgracia, que la LFP seguirá siendo el desastre organizativo que es ahora.

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  1. Bitacoras.com 27 abril 2013

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