21 abril 2012 Tenis

Si durante esta semana se ha utilizado mucho la palabra clásico en el mundo del fútbol para referirse al partido entre Barça y Madrid, casi podríamos hacer lo mismo en el mundo del tenis para hablar de los partidos entre Rafa Nadal y Novak Djokovic. Los enfrentamientos entre estos dos tenistas se han convertido en todo un clásico en los últimos tiempos el cuál tendrá un nuevo capítulo sobre la arcilla de Monte Carlo que verá a ambos pelear por el título a partir de las 14:00 horas (La1).

Novak Djokovic consiguió acceder a la final tras derrotar en tres sets al checo Tomas Berdych en un partido que acabó con un marcador de 4-6, 6-3 y 6-2. Por su parte, Rafa Nadal se deshizo de Gilles Simon por 6-3 y 6-4 y el domingo intentará revalidar un título que ha ganado en las últimas siete temporadas.


El viento fue uno de los protagonistas de la tarde tenística en Monte Carlo. A los primeros que perjudicó fue a Berdych y Djokovic que por momentos apenas si podían jugar. El número 1 del circuito fue el primero en cobrar ventaja y se colocó con 4-2 y opciones de anotarse su primera manga. Sin embargo, Berdych desplegó un buen tenis y fue capaz de ganar cuatro juegos consecutivos que hacían desesperar a un Djokovic que veía como se le marchaba la primera manga y nos dejaba una imagen que creíamos enterrada de él cuando destrozaba una de sus raquetas.

Afortunadamente para el serbio, su mentalidad ha mejorado mucho en los últimos tiempos y eso le hace sobreponerse mejor ante este tipo de problemas. Berdych, con problemas en un dedo y con su juego de golpes planos muy mermado por el viento, no pudo mantener en nivel y en la segunda manga cedió un break muy pronto que le costaba el set y casi el partido porque se diluyó en la tercera manga y dio una ventaja de 4-0 a Djokovic que éste no dejaría escapar.

En la segunda semifinal, Nadal no lo tuvo fácil ante Simon que tuvo buenas oportunidades de hacer más daño al español pero que acabó desesperado porque se veía incapaz de materializar las muchas bolas de rotura de las que dispuso. Esa incapacidad de consolidar bolas de rotura impidió al francés ponerse en ventaja en la primera manga algo que si consiguió Nadal que se apuntaba el set por 6-3. En la segunda manga, más de lo mismo para Simon que tuvo más bolas de rotura sin materializar ante un Nadal que se puso con 4-2 y que tuvo buenas opciones para cerrar el partido por la vía rápida.

El problema para el español fue que se puso algo nervioso, perdió profundidad y precisión en sus golpes y dejó que Simon, tras levantar una bola de partido, se colocara con 5-4. Sin embargo, el español cerró el partido con un servicio en blanco y se ganó el derecho a buscar su octavo título

Ante Djokovic voy a intentar jugar concentrado, al límite, con todas mis posibilidades, pero me hace ilusión jugarla y el hecho de estar en la final ya está bien para mí. Me ha ganado las siete últimas veces y tengo poco que perder. Intentaré jugar sólido y atrevido

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