25 octubre 2015 Baloncesto

Curry y Thompson buscarán el segundo anillo consecutivo para los Warriors

La División Pacífico se presenta de lo más interesante, con unos Golden State Warriors que pretenden volver a ser los mejores y con unos Los Angeles Clippers que se han reforzado muy bien en pos de arrebatarles a los de Oakland esa condición. Analizamos ahora esta división de la Conferencia Oeste en la que también están los Kings, los Suns y, por supuesto, los Lakers.

Golden State Warriors

Difícilmente los Golden State Warriors podrán repetir una temporada como la 2014-2015. Con esto no queremos decir que no sean capaces de volver a ganar un anillo, sino que el año pasado batieron tantos récords históricos que es muy difícil que se vuelva a dar. Porque capacidad para repetir título y para hacernos disfrutar tienen de sobra, siempre y cuando la salud respete a sus principales figuras.

En este sentido no han comenzado el curso con buen pie, ya que el primero en “ponerse malo” ha sido su entrenador, Steve Kerr. Kerr tuvo que someterse a un par de operaciones durante sus vacaciones debido a sus problemas de espalda y estará convaleciente sin poder sentarse en el banquillo hasta no se sabe cuando. Uno de sus asistentes, Luke Walton, hará las veces de jefe mientras Kerr se recupera.

El bloque no ha cambiado en su esencia, gracias a que lograron mantener a Draymond Green, una de las grandes revelaciones de la temporada pasada. El único cambio destacable es la marcha de David Lee, un jugador que no tuvo excesivo protagonismo, y cuyo papel en el puesto de ala pívot lo cubrirá Jason Thompson, un jugador que había estado hasta ahora en los Sacramento Kings.

Los Angeles Lakers

D'Angelo Russell es el prometedor rookie de los Lakers

Los Lakers tocaron fondo la temporada pasada, en la que sólo consiguieron 21 victorias, el peor registro desde que el equipo está en Los Angeles. Pero una temporada tan mala tuvo luego recompensa en el draft, ya que se llevaron al mejor base de esta generación: D’Angelo Russell. Este joven jugador y Julius Randle, ya recuperado de la lesión que le tuvo fuera todo el año pasado, son el futuro de los Lakers.

Aparte de estos dos jugadores, los mimbres de estos Lakers son mucho mejores que los del año pasado. No han conseguido ninguna estrella pero sí han mejorado mucho el equipo con las incorporaciones de Lou Williams, mejor sexto hombre de la última temporada, Brandon Bass o Roy Hibbert. Donde el equipo anda más cojo es en el puesto de alero, tan mal que han recuperado para la labor a Metta World Peace.

Pero, por supuesto, la clave de todo estará en las manos de Kobe Bryant. La gran estrella de Los Angeles Lakers espera por fin tener una temporada libre de lesiones tras estos últimos años en los que se ha perdido muchos partidos. Que Bryant vuelva por sus fueros y que el equipo, muy nuevo y muy cambiado, adquiera pronto una buena química será vital para que puedan pelear por una plaza en playoffs, cosa que no va estar barata precisamente.

Sacramento Kings

En 2006, Rick Adelman salió de los Kings y estos comenzaron una travesía por el desierto que aún no ha acabado pero que esperan que finalice en esta temporada. Con nuevo dueño, Vivek Ranadive, el hombre que mantuvo la franquicia en Sacramento, y con un nuevo general manager, Vlade Divac, parece que se están haciendo las cosas de forma más seria, hasta el punto de que han conseguido retener a DeMarcus Cousins.

Tentado por los Lakers, el traspaso que años atrás se hubiera dado fácilmente con los Maloof al frente del equipo no se dio ahora. Y Cousins se queda para liderar el equipo, con Rudy Gay y Rajon Rondo como escuderos. El ex base de los Celtics y los Mavs es la gran incorporación de estos Kings, cerrando un tridente que es una auténtica bomba en manos de George Karl. Se necesita mucho tiento para manejar la personalidad de estos jugadores y que no desperdicien su talento.

Aparte de Rondo, el resto de caras nuevas le da mayor profundidad al equipo, y esto es lo que ha despertado ilusiones al personal de que se puede acabar con casi diez años de sequía. A destacar la llegada de Belinelli, que peleará en el puesto de escolta con McLemore, la llegada del pívot Koufos desde Memphis, el regreso de Omri Casspi y el rookie Willie Cauley – Stein, un pívot que también promete.

Los Angeles Clippers

DeAndre Jordan al final se quedó en los Clippers

Los Clippers han protagonizado este verano uno de los episodios más controvertidos de los últimos tiempos: la renovación de DeAndre Jordan. El pívot titular ya se había comprometido con los Dallas Mavericks pero justo antes de firmar definitivamente el contrato, Doc Rivers se personó en casa del jugador y terminó por convencerle de que siguiera en Los Angeles, con toda la historia contada al minuto en las redes sociales.

Mantener a Jordan se antojaba vital para el asalto al título que afrontan los Clippers esta temporada. Y aún así, no es lo único porque se ha trabajado mucho en los despachos para finalmente conseguir a Josh Smith, Lance Stephenson y Paul Pierce. O sea, a tres jugadores que, en su mejor versión, fueron estrellas en sus equipos y que, a poco que se acerquen a ella, tienen que disparar a estos Clippers.

Así que pocas excusas caben, Chris Paul y Blake Griffin, las grandes estrellas del equipo de Los Angeles, no pueden decir que no estén bien rodeados en esta temporada. Los Clippers no sólo tienen que jugar playoffs (por quinto año consecutivo en la mejor racha histórica de la franquicia) sino que, como poco, tienen que superar la barrera de las semifinales y jugar por primera vez una final de Conferencia.

Phoenix Suns

El verano en Phoenix ha tenido cosas buenas y malas. Entre lo bueno, que consiguieron renovar a Brandon Knight, justificando así los traspasos que motivaron su llegada el año pasado, y principalmente el haber contratado a Tyson Chandler. Y es que con Chandler no sólo ganan a uno de los mejores pívots defensivos de la liga sino también a un veterano con liderazgo, una pieza necesaria en un equipo joven.

Y entre las malas el no haber conseguido al final a LaMarcus Aldridge y, fuera aparte de quedarse sin una gran estrella con todo lo que eso supone, esto ha desencadenado el affaire Morris. Para crear espacio salarial, los Suns traspasaron a uno de los hermanos, Marcus, provocando el enfado de Markieff, que llegó a pedir que lo traspasaran a él. Una situación nada buena para un equipo del que se decía que no tenía mucha cohesión en el vestuario.

Tanto cambio no parece bueno para que, de la mano de Jeff Hornacek, los Suns terminen alcanzando playoffs esta temporada. Pero aún así, hay quien le ve posibilidades de ello si alguno de los que parece con plaza segura se cae de ese status. Para aprovecharse de una situación así, los Suns necesitan que Eric Bledsoe se destape definitivamente como estrella más allá de Arizona, donde ya lo es a todas luces.

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