27 octubre 2015 Baloncesto

Duncan y Aldridge, San Antonio tiene unas nuevas twin towers

Seguimos con el análisis de la Conferencia Oeste y, después de ver la División Pacífico, ahora le toca el turno a la División Suroeste. Estamos hablando de la división más dura de toda la NBA y sirva como ejemplo que los cinco equipos que la conforman (los San Antonio Spurs, los New Orleans Pelicans, los Houston Rockets, los Memphis Grizzlies y los Dallas Mavericks) jugaron playoffs la temporada pasada.

San Antonio Spurs

Los llevan intentando enterrar desde hace muchos años, pero al igual que los caminantes blancos los San Antonio Spurs se levantan una y otra vez. Tras ganar el anillo de la temporada 2013-2014, el año pasado se quedaron en la primera ronda, una decepción que hizo a algunos suponer que ahí acababa la historia, pero nada más lejos de la realidad: a la saga de los Spurs le queda al menos otro libro más por escribir.

Dos de los veteranos que acababan contrato, la gran estrella Tim Duncan y el argentino Manu Ginobili, decidieron aparcar su retirada y seguir jugando al baloncesto. También renovó Kawhi Leonard, el hombre llamado a tomar el testigo de líder de la franquicia cuando los veteranos cuelguen las botas, y Danny Green, el escolta titular. No renovaron, en cambio, Splitter, Joseph y Belinelli.

Amén de que Popovich siga contando con sus jugadores más importantes, lo que de verdad convierte de nuevo a los Spurs en serios candidatos (por encima de los Warriors incluso según los general managers) es el fichaje de LaMarcus Aldridge, el agente libre más codiciado de este verano. Con Aldridge, y con David West para darle descanso, los Spurs además se aseguran seguir dando que hablar en el futuro.

New Orleans Pelicans

Anthony Davis aspira al MVP de la temporada

El año pasado los Pelicans se metieron en playoffs, la primera vez desde que son pelícanos y la primera vez desde el traspaso de Chris Paul. Y de ese éxito, el mayor porcentaje de mérito recae en la figura de Anthony Davis, que con su espectacular temporada guió al equipo de New Orleans a la octava plaza pese a las continuas ausencias de Jrue Holiday o Eric Gordon, hombres llamados a ser importantes pero muy propensos a las lesiones.

Por este motivo, y porque estamos ante un hombre que dominará la liga en poco tiempo, a Anthony Davis se le ha puesto sobre la mesa el contrato más grande de toda la historia. Afrontar renovaciones de otros miembros del equipo, como Asik, Cunningham, Cole o Babbit, ha sido la principal operación de los Pelicans este verano, porque incorporaciones ha hecho pocas, Kendrick Perkins y Alonzo Gee son las más destacadas.

El gran cambio se ha dado en el banquillo, porque ya no sigue Monty Williams. La gerencia de la franquicia cree que los resultados del equipo podrían ser aún mejores y por eso tomó la decisión del cambio de entrenador. Ahora, el mando lo tiene Alvin Gentry, que viene de ser asistente de Steve Kerr en los campeones Warriors, un entrenador experto en el juego de ataque y con el que esperan que Davis suba todavía más sus prestaciones.

Dallas Mavericks

De contar con DeAndre Jordan como pívot titular a que Zaza Pachulia y Javale McGee se peleen por el puesto, con todos los respetos para estos dos, la cosa cambia. Se las prometían felices en Dallas pero el pívot de los Clippers les dejó tirados y la sensación que se respira en los Mavs es que, debido a esto, este año se presenta muy difícil y llegar a los playoffs como el curso pasado sería un premio más que suficiente.

Ya por lo pronto, aparte de lo mencionado, el equipo cambia bastante. De los titulares habituales para Carlisle sólo se quedan el alemán Dirk Nowitzki, ya con 37 años, y su heredero, el alero Chandler Parsons. Los otros tres decidieron marcharse: Chandler rumbo a Phoenix, Monta Ellis rumbo a Indiana y Rajon Rondo, el hombre que al final cambió todo pero para mal, a Sacramento.

El cambio en la pintura lo han arreglado como han podido, tal y como ya hemos mencionado. En el puesto de base, se confía de nuevo en Deron Williams, un gran jugador pero que viene de ser cortado por los Nets porque en Brooklyn su rendimiento no ha sido precisamente bueno. Y las veces del escolta anotador las tiene que hacer Wesley Matthews, el mejor fichaje de estos Mavs, eso sí, cuando se recupere definitivamente de una grave lesión.

Memphis Grizzlies

Marc Gasol es el mejor pívot de la NBA

Los Grizzlies llevan cinco años consecutivos jugando playoffs y algo muy raro tiene que suceder para que en esta temporada 2015-2016 no sumen el sexto. Con la clasificación dada por segura, y además entre los tres o cuatro mejores equipos de la Conferencia Oeste, en Memphis lo que se preguntan es si el equipo conseguirá por fin jugar una gran final, o como poco repetir final de Conferencia, algo que sólo han logrado una vez.

Todo queda en manos de los mismos hombres, en manos del tridente liderado por el español Marc Gasol, ya reconocido como el hombre clave de este equipo e incluso como el mejor pívot y el mejor jugador extranjero de la NBA. Gasol formará sociedad con un Zach Randolph ya mayor, pero que nunca se ha valido de su físico, y con un Mike Conley que, ojo, está en último año de contrato y podría dar todavía más de sí para lucirse.

Así que nada ha cambiado en estos Grizzlies, salvo que son un año más mayores. Se han ido tres jugadores con respecto del año pasado, Jack Leuer, Nick Calathes y Kosta Koufos, y vienen Matt Barnes y Brandan Wright, dos jugadores veteranos y que destacan por su oficio en las labores defensivas, así que en teoría encajarán bien en un equipo que lleva años sin regalar canastas a sus rivales y creciendo desde la defensa.

Houston Rockets

Si no fuera por Stephen Curry, James Harden habría sido el MVP de la temporada pasada. Su magnífico año sirvió para que los Houston Rockets llegaran a las finales de Conferencia, su mayor éxito desde la retirada de Hakeem Olajuwon. Y aunque en ella cayeron por un duro 4-1 ante los Warriors, el remontar como remontaron un 3-1 en contra en las semifinales ante los Clippers nos sirve para recordar que estamos ante un candidato.

Un candidato que ha tenido cambios en su plantilla, pero que afectan principalmente a jugadores de rotación. Lo que sí merece la pena destacar es la llegada de Ty Lawson, que en teoría mejora el puesto de base. Vale que Lawson viene de tener problemas con el alcohol, pero con Beverly no estaban muy contentos en Houston y si el ex de los Nuggets ha dejado esa mala etapa atrás, estamos ante un jugador que aportará muchos puntos.

De ahí vienen las dudas, porque está por ver si Lawson y Harden congenian y saben repartirse bien los minutos de balón. Otra gran duda que despiertan los Rockets como candidatos es que, pese a tener buenos defensores individuales, como equipo defienden mal. Y para terminar de rellenar el saco de las dudas está la Hardendepencia, que lo mismo te lleva a lo más alto como el año pasado que al abismo si, dios no lo quiera, se lesiona.

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