16 febrero 2014 Baloncesto

El equipo ganador del concurso de tiro del All Star

La noche del sábado de este frío All Star de Nueva Orleans fue bastante aburrida, no ya por el nivel de los concursos que no fue precisamente alto, sino por el formato de los mismos. Esta batalla entre el Este y el Oeste (que por cierto se saldó en empate) hizo que todos los concursos deslucieran, especialmente el concurso de mates que ha perdido toda su esencia.

La noche comenzó con el concurso de tiro, Shooting Stars, que presentaba un cambio pues había un tiro de menos en el circuito que había que cubrir. El equipo que lideraba Kevin Durant pasó a la final por parte del Oeste, superando en 5 segundos al equipo de los Curry, mientras que por el Este ganó el equipo de Chris Bosh, superando con bastante holgura al equipo de los Hardaway.

El equipo de Bosh, formado por él, Dominique Wilkins y la jugadora Swin Cash, fallaron muchos tiros antes, pero acertaron a la primera desde el medio campo gracias al jugador de los Heat. Y lo mismo hicieron en la final marcando un tiempo de 31 segundos, todavía mejor que en la fase de previa, que dejó al trío liderado por Durant sin premio pese a haber también hecho un buen concurso en la final, con 43 segundos.

Lillard y Burke ganaron el concurso de habilidades

Luego llegó el concurso de habilidades, por parejas y con menos pruebas en el recorrido, lo que hizo que el que tuviera un poco de acierto y le pusiera un poco de velocidad y ganas tuviera mucho ganado para llevarse el premio. Al menos, hay que señalar en haber de este concurso que estuvo apretado, y que tanto las semifinales como la final, sobre todo esta, se resolvió por un margen muy escaso.

La pareja formada por los rookies Carter-Williams y Oladipo superó a la pareja formada por dos aleros, DeRozan y el manazas de Antetokoumpo, por apenas 1 segundo y unas décimas. Igualmente ajustado fue la victoria del defensor del título, Damian Lillard, y su pareja Trey Burke sobre la pareja que formaban Goran Dragic y Reggie Jackson, para convertirse en el segundo finalista.

Carter-Williams y Oladipo abrieron fuego en la final, dejando el reloj parado en 45’3 segundos, un tiempo peor que el hicieron en la ronda previa. Lillard y Burke tampoco estuvieron muy allá, y cuando todo parecía perdido, la el sprint final del de los Jazz hizo que el reloj se parara una décima antes. Y este sería el único concurso en el que brillaría Lillard, de los dos que todavía le quedaban.

Belinelli ganó el concurso de triples de la NBA

El concurso de triples contaba con la novedad de que los jugadores disponían de un carro extra de balones tricolores, a colocar donde ellos quisieran. A pesar de esta clara ventaja, las puntuaciones de los jugadores no fueron muy allá, y es que el concurso fue, en porcentajes, bastante bajo de nivel. ¡Si hasta vimos varios airballs!

La criba previa hizo justicia, por decirlo de algún modo, ya que pasaron a la final los jugadores que llegaban a este concurso con mejor porcentaje de acierto en liga: Marco Belinelli por el Oeste y Bradley Beal por el Este, el primero con 19 y el segundo con 21 puntos. Decepcionó Curry, aunque el peor de todos fue Joe Johnson, que se tomó tan en serio el concurso que no llegó ni a lanzar del último carro por falta de tiempo.

La final del concurso de triples iba a ser lo mejor de la noche. Belinelli dejó un registro de 19 puntos, igual que en la previa, y Beal lo igualó gracias a que metió todos los balones del último carro. En el replay, el italiano demostró que iba a mejor y anotó 24 puntos, cifra inalcanzable ya para el sophomore de los Wizards. De este modo, Belinelli se convierte en el tercer europeo en ganar este concurso, tras Nowitzky y Stojakovic.

El mate de John Wall que lo certificó como mejor matador de la noche

Y así se llegó al plato fuerte de la noche, el concurso de mates. El nuevo formato no ha gustado prácticamente a nadie, fue frío, a ratos aburrido, y hasta el tema de las votaciones (desaparecieron los típicos carteles numerados para dejar paso a modernas tablets) fue objeto de críticas. Lo mejor, que fue corto y que se cerró con un mate fantástico, de lo mejor de los últimos años.

Para empezar, una ronda de 90 segundos en el que los jugadores, 3 por cada equipo, podían machacar como y cuanto quisiesen. Esto hizo que el Este nos dejará algún que otro mate combinado interesante, pero también que el Oeste fuera un desastre por falta de coordinación. Y todo esto sin ninguna repetición de por medio, lo cual daba la sensación que estábamos viendo un calentamiento previo al concurso.

El Este ganó esta ronda previa y se ganó el derecho a elegir orden en la ronda de batallas. El primero que ganara tres batallas, se llevaba el premio, y el Este ganó por la vía rápida, 3-0. Si alguien pensaba que se iba a hacer tocomocho para alargar el concurso, llegó John Wall con el mate de la noche, saltando por encima de la mascota de los Wizards y todo se acabó ahí. Fue un fantástico broche para una noche que no mereció tal.

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  1. Bitacoras.com 16 febrero 2014

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