14 septiembre 2013 Baloncesto

Beasley volverá a jugar en los Miami Heat

Draft de la NBA de 2008. Después de que los Bulls eligieran con el número 1 a Derrick Rose, le llega al turno a los Miami Heat, que eligen a Michael Beasley. En aquel momento, aquella elección que realizó Pat Riley parecía la más lógica, ya que Beasley llegó a sonar incluso para ser número 1 del draft. Aquel alero de la Universidad de Kansas State prometía tanto …

El tiempo es el que da y quita razones a las elecciones del draft. Así, ahora sabemos que Riley dejó escapar a jugadores como Russel Westbrook, Kevin Love, Brook Lopez, Roy Hibbert, Nikola Pekovic o DeAndre Jordan, para elegir a Beasley. Ahora, a toro pasado, podemos decir que la elección de Beasley fue un fallo porque otros muchos jugadores de esa generación le han pasado por encima.

Beasley no ha triunfado en la NBA, y no precisamente por condiciones. Fuera aparte de que le ha costado encontrar una posición en la que adaptarse (demasiado lento para ser alero, demasiado blando para ser ala-pivot), la verdadera tara de B-Easy ha sido su cabeza. Beasley fue otro chico de origen humilde que, al llega a la NBA y tener mucho dinero en las manos, se alió del lado de los vicios.

Pese a que su año rookie se puede tildar de bueno, ya entonces tuvo varios problemas internos y varias multas por ello. Pese a que mejoró sus números al año siguiente, los Heat se deshicieron de él para dejar sitio al Big Three. Llegó a los Wolves, donde se marcó su mejor temporada hasta la fecha con 19 puntos de promedio por partido, pero a partir de ahí comenzó su declive. Un mal año en los Wolves, y un peor año todavía en los Suns.

El equipo de Phoenix había confíado en él, en la posibilidad de sacar todo su potencial, pero su rendimiento fue muy por debajo de lo esperado. La causa, o una causa probable, de ese bajo rendimiento la descubrió la policía de Arizona, cuando detuvo al jugador en un control rutinario y hallaron en su vehículo marihuana. Los Suns despidieron de forma fulminante al jugador que un año atrás presentaron como estrella.

Sin equipo, a Beasley le ha llegado una nueva oportunidad, y de la mano del hombre que le dio su primera camiseta de la NBA. Riley vuelve a confiar en él y lo ha reclutado para los Heat. Llega con un contrato no garantizado, es decir, que si lo cortan no cobrará al completo su salario sino solo la parte correspondiente, y con la esperanza de que pueda superar sus problemas personales y sus adicciones en la ciudad de Miami.

Su fichaje es parecido al que ha hecho la misma franquicia con Greg Oden. Ambos son jugadores que apuntaban a estrella, que se han estrellado en la liga por diversos motivos (lesiones, problemas personales, …) y que ahora buscan una segunda oportunidad. Miami no corre muchos riesgos económicos con ellos, y si la apuesta sale bien, estos jugadores pueden ser unos suplentes de lujo, sin presión alguna además porque las estrellas son otros.

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  1. Bitacoras.com 14 septiembre 2013

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