11 abril 2016 Fútbol

Los Bulls se quedan fuera de los playoffs ocho años después

Durante los últimos ocho años, los Chicago Bulls habían sido uno de los ocho equipos de playoffs de la Conferencia Este, tocando techo al llegar a las Finales de Conferencia de 2011. A pesar de no contar en muchos momentos con sus jugadores estrellas (véanse las prolongadas ausencias de Derrick Rose por lesión), el equipo de Chicago siempre dio la cara en la temporada regular para aparecer en la post-temporada.

Los Bulls se perderán los playoffs tras no faltar en los últimos ocho años

Pero esa racha se acaba en esta temporada 2015-2016, donde los Bulls ya saben que no serán uno de los equipos que luchen por el título. Evidentemente, en Chicago no se habla de otra cosa que de fracaso, teniendo en cuenta que partían con la vitola de ser uno de los mejores equipos de la Conferencia Este, y parte de ese fracaso recae sobre la figura del nuevo entrenador, Fred Hoiberg.

Hoiberg, ex jugador de los Bulls, se estrenaba como entrenador en la NBA con un buen currículum de su paso universitario. Con él, se esperaba que los jugadores se desencadenasen de los férreos sistemas a los que el sargento Thibodeau los tenía sujetos, que practicaran un baloncesto más alegre y que con ello mejorara la ofensiva del equipo, pero los resultados en este año I de Hoiberg han estado lejos de las previsiones.

El equipo no corría, puede que simplemente porque no estuviera preparado para ello, y no se atisbaba ninguna mejora en la parcela ofensiva, pese a los cambios en el quinteto y la rotación. En cambio, en defensa, con la caída de minutos de Noah y el desgaste del nuevo sistema de ataque, el equipo flaqueaba notablemente. Aún así, el talento y las individualidades hacían que llegaran las victorias y que los Bulls llegaran incluso a ser segundos del Este.

Todo se derrumbó como un castillo de naipes tras el parón por el All Star. El equipo ya venía en una dinámica negativa y empezó a acusar físicamente todo el desgaste de la temporada y a acumular derrotas. La tensión saltaba entre los jugadores y el staff técnico, y las críticas a jugadores o entrenador fueron públicas. Todo desembocó en una desastrosa segunda mitad de temporada y en verse fuera de los playoffs, días antes de que se eche el cierre a la liga regular.

Ante la falta de química entre jugadores y con el sistema, lo lógico es que haya cambios importantes en la plantilla

A todos los nuevos proyectos hay que darles tiempo, pero Chicago no estaba preparada para que los nuevos Bulls de Hoiberg se estrellarán en su primera travesía. Por eso, es lógico que esta mala temporada traiga consigo cambios en la plantilla, entre ellos la continuidad de Pau Gasol, quien termina contrato y seguramente tenga buenas ofertas pese a su edad, tras otra brillante temporada con muy buenos promedios.

Y es que no se puede negar que la química entre los jugadores es escasa, por no decir nula. Los jugadores funcionan como entes individuales y no como equipo, y las fricciones entre Rose y Butler son cada día más notorias, aunque ambos nieguen la mayor. Quizá el traspaso de uno de los dos limpie el ambiente y sirva para conseguir jugadores que se adapten mejor a lo que busque Hoiberg, y así los Bulls se levanten de este trompazo.

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