25 agosto 2017 Tenis

Rafa y Federer la rivalidad en Nueva York

Rafa Nadal estará como sembrado No. 1 en Flushing Meadows por tercera vez en su carrera. Ha ganado el título dos veces; Roger Federer, el No. 3 en la siembra se ha impuesto en cinco ocasiones. El viernes, el sorteo determinará si Federer aterrizará en la misma mitad del cuadro que Nadal o por el sector de Andy Murray.

Para John McEnroe que jueguen los dos la final es complicado. “Es improbable [que se reúnan en la final], a pesar de que van como los dos favoritos, porque eso nunca ha sucedido. Por otro lado la probabilidad de que Roger gane tres de los cuatro Grand Slam sería asombrosa”.

El impedimento más grande a la final soñada puede ser la batalla crónica que Nadal siempre ha tenido después de Wimbledon. El pase a las pistas duras. En la primera parte de su carrera, cuando todavía tenía que dominar los matices de esta superficie, le fue muy cuesta arriba la recta final de la temporada. Aunque también ha estado plagado de mala suerte, incluyendo oportunidades perdidas debido a lesiones.

En 2009, Nadal perdió la defensa de su título de Wimbledon por tendinitis en sus rodillas. Cuando volvió a competir en Flushing Meadows, tensó un músculo abdominal. Eso contribuyó a la derrota ante Juan Martín del Potro, que luego venció sensacionalmente a Federer en la final. Sin embargo, Rafa logró uno de sus triunfos más satisfactorios en el Estadio Arthur Ashe cuando inesperadamente superó a Novak Djokovic en la final del 2013. Después de esa hazaña, Nadal admitió cándidamente:

“A veces ni siquiera sé cómo puedo vencer a ese tipo”.

Todo el mundo parecía saberlo. El saque de Nadal estuvo en otro nivel durante ese torneo; le dió ese extra de agresión y poder que le permitió superar la defensa granítica de Djokovic. Fue también la cuarta final consecutiva de Nadal en el US Open (aunque se perdió el torneo en 2012 con una lesión). Pero no ha pasado la cuarta ronda desde entonces.

Federer en cambio ha tenido un éxito más consistente en Flushing Meadows. Desde que ganó por primera vez en 2004, Federer ha tropezado antes de los cuartos de final sólo una vez, y el único torneo al cual no asistió fue el del año pasado. Sin embargo Federer no ha ganado el torneo desde que consiguió su quinto título consecutivo en Nueva York, en el 2008, hace casi una década.

Además, a los 36 años, Federer es cinco años mayor que su rival de 31 años de edad.

“Creo que este será un torneo muy duro para que Roger gane debido a los cinco sets en el calor. [Pero] creo que sería fenomenal si ganara”

dijo Chris Evert

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