26 junio 2017

En el verano de 2012, Ruth Beitia sufría una de las mayores decepciones de su carrera deportiva. Por aquel entonces se disputaban los JJOO de Londres y la saltadora española acababa en la cuarta posición, muy cerca de su objetivo de conseguir una medalla olímpica, algo que supuso un duro golpe para ella.

Con 34 años, más de 20 compitiendo, y una trayectoria deportiva muy exitosa la idea de llegar a los JJOO de Río en 2016 se veía lejana. La cántabra tomó la difícil decisión de la retirada pero tan solo unos meses después sintió la necesidad de volver a entrenar y seguir peleando por su sueño olímpico. ¿Era una locura o el comienzo de una historia de superación que tendría su premio?

Ruth Beitia

Para encontrar respuesta a esa pregunta había que superar cuatro años de duro trabajo junto con su entrenador Ramón Torralbo. Sin duda la superación y el esfuerzo formaban parte de esa motivación que necesitaba la atleta.

Una atleta que ha vuelto después de dejarlo todo para ganar una medalla de oro olímpica.
Ruth Beitia

Los resultados en las competiciones del ciclo olímpico ayudaron en el camino porque fueron de los mejores de toda la carrera de la saltadora de altura. En 2013 ganó el Campeonato Europeo de Atletismo en Pista Cubierta y además fue tercera en el Mundial de Atletismo de Moscú. En 2014 ganaba el Campeonato de Europa, en 2014 el codiciado diamante de la IAAF Diamond League y en 2016 de nuevo era Campeona de Europa en Ámsterdam antes de la gran cita olímpica.

Después de ese ciclo de éxitos llegaba el momento de poner la guinda en Río. Beitia, ya con 37 años recién cumplidos, saltó 1,97 metros. Era el turno de sus principales rivales pero Demireva tiró el listón, luego fue Vlasic y, por último, Chaunté así que la emoción se superó porque era campeona olímpica cuatro años después de haberse quedado con el mal sabor de la medalla de chocolate en Londres.

Tras 26 años de trabajo y cuatro después de anunciar su retirada se cumplía su sueño con creces porque una medalla de cualquier color hubiera sido suficiente pero, además, era la de oro. Sin duda, deportistas como Beitia son un ejemplo de superación. Pueden ser tu ejemplo.

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