2 enero 2010 Baloncesto

Sergio Rodriguez en Sacramento Kings

Sergio Rodríguez llegó a la NBA en Portland Trail Blazers en una mala época para él: sin saber defender demasiado bien y con un tiro algo escabroso, nunca gozó de la confianza de los entrenadores y siempre que jugaba lo hacía con miedo a cometer errores. Ahora en Sacramento Kings él mismo ha comentado que es mucho más feliz jugando al baloncesto pese a los pocos minutos que puede jugar: sus números no es que hayan mejorado drásticamente pero sí que son mejores. Hay partidos en los que no toca el parquet y hay otros en los que juega 30 minutos. Sin embargo, esta situación se acabará pronto cuando Kevin Martin y Francisco García vuelvan al equipo, ya que son dos jugadores importantes y van a gozar de muchos minutos.

Pero las estadísticas a veces hay que mirarlas con un poco más de detenimiento. Si elegimos sólo aquellos partidos en los que Sergio juega más de 20 minutos (8 encuentros hasta ahora, incluyendo uno con 19:37 minutos) la media se dispara hacia arriba. ¿Por qué escoger estos encuentros y obviar aquellos en los que juega poco? Precisamente porque son éstos los partidos relevantes para los jugadores. Si sales unos pocos minutos no te da tiempo a tomarle el pulso al partido, ver cómo están tus compañeros de enchufados y cómo están los defensas rivales de motivados, ver el tempo del encuentro, asentarte y estar más cómodo en pista… en defintiva, jugar muchos minutos seguidos ayuda a que cojas confianza, soltura y destreza no sólo como jugador que se va desarrollando, sino dentro del propio encuentro.

Los jugadores que son capaces de aportar desde el banquillo jugando pocos minutos son muy preciados: había uno en Detroit Pistons que se llamaba Vinnie “El Microondas” Johnson, porque cada vez que saltaba a la pista parecía que llevaba media hora jugando. Bien, Sergio apenas puede gozar de la sensación de llevar muchos minutos en pista. Cuando lo ha hecho, sus números son envidiables: 23 minutos por partido para sumar 12 puntos, 2,5 rebotes, 2,25 pérdidas y 5,6 asistencias con un 50% en tiros de campo. Si extrapolásemos estos números a si jugara 36 minutos (números clásicos de un titular asentado en su equipo y una de las estadísticas usadas en la NBA para ver posibles rendimientos reales del jugador en caso de ver más minutos) Sergio firmaría 18 puntos, 4 rebotes y casi 9 asistencias (8,7) con 3 pérdidas y media.

Desde luego que si jugase 36 minutos no tendría esos números, pero de 13-14 puntos y 6-7 asistencias no le bajaría nadie seguramente. Casi lo firma cuando juega 23 minutos por noche, no digamos ya si jugase 13 minutos más. La cuestión es que es un base que demuestra que tiene nivel de sobra para jugar en la NBA. Joven, con un talento innato y unas ganas de mejorar tremendas, este año está tirando más y mejor, demostrando que puede hacerlo, y la rocosidad en defensa es algo que vendrá con el tiempo dadas las ganas que aplica (recordemos que hay jugadores como Turkoglu o Bargnani que defienden aún peor que el canario). Sacramento parecía un buen lugar donde desarrollarse: sin embargo la irrupción del base Evans le ha quitado esa posibilidad. Quién sabe qué pasará en el futuro, pero desde luego Sergio Rodríguez merece una oportunidad como base titular en algún equipo.

Vía | Marca, NBA

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