8 junio 2008 Eurocopa, Fútbol, Noticias, Opinión

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No han tenido suerte los suizos, uno de los anfitriones de esta Eurocopa, que no sólo han perdido el partido inaugural ante la República Checa por 0-1, sino que han visto como su mejor jugador, el delantero Frei, se ha lesionado en la rodilla.

No han merecido perder los locales ante una República Checa que me ha decepcionado. Suiza no es que haya hecho un partidazo pero al menos ha sido el único que realmente ha puesto más cosas sobre el campo para llevarse la victoria. Su premio ha sido un gran chasco que les complica mucho la clasificación.

Los suizos comenzaron con fuerza el partido, con Behrami inspirado por la banda derecha y Frei muy activo en ataque creando mucho peligro ante un seguro Cech. Los checos se limitaban a mandar balones hacia el gigantón Koller, que era incapaz de quedarse con alguno o de dejárselos a sus compañeros. Realmente era un fútbol bastante arcaico el ofrecido por los checos ante unos suizos voluntariosos pero faltos de calidad. Al final del primer tiempo los locales sufrirían un duro golpe con la lesión de Frei que decía adiós al partido y veremos si también a la Eurocopa.

En el segundo tiempo salieron encorajinados los suizos que encerraron en su área a los checos. Pero todo eran balas de fogueo, con muy poca pegada para los helvéticos. Su canto del cisne fue una clara mano de Ujfalusi, el nuevo fichaje atlético, que el árbitro no sancionó como penalti. En esa misma jugada Cech le sacó un balón de gol a remate de Behrami y el posterior remate de Barnetta se estrelló en el larguero. Después llegó el gol de los checos por medio del goleador del Banik Ostrava, Sverkos, que había sustituído a un inoperante Koller.

En resumen, los suizos mucha voluntad, lucha e ilusión, jugaban en casa, pero poca calidad y pegada, con una defensa que dio muestras de flaqueza ante un equipo que tampoco los achuchó en absoluto, el gol fue un claro error al querer dejar en fuera de juego a los delanteros checos. No lo hicieron de forma coordinada y lo pagaron.

Los checos defraudaron a pesar de la victoria. Se encomendaron a un juego cavernícola que les dio la victoria pero no el respeto de los aficionados. Cuando especulaban con mantener el empate se encontraron con el gol de Sverkos en un remate que hizo mal. Les bastó con la seguridad de Cech, de los dos centrales Ujfalusi y Rozehnal y una pizca de suerte con el balón al palo de los suizos y su posterior gol. Pero o mucho mejoran o tampoco se les augura un futuro muy prometedor.

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