26 mayo 2017 Efemérides, General

Once del Olympique de Marsella en Munich

Tras seis finales perdidas por los clubs franceses, el 26 de mayo de 1993, el Olympique de Marsella inscribía por primera vez el nombre de un equipo galo en el palmarés de un torneo continental, además en el más prestigioso, la Copa de Europa.

En el Estadio Olímpico de Múnich se enfrentaron O.M. y Milán, que tuvieron un inicio de partido dubitativo, sobre todo en defensa, obligando a que tanto Rossi como Barthez se tuvieran que emplear a fondo para evitar que el marcador se moviera en los primeros compases por un par de concesiones defensivas.

Hubo que esperar al minuto 41, para que en una jugada de estrategia el combinado marsellés se adelantara. Pelé botó un córner y Boli se anticipó en el salto a Rijkaard para enviar con un gran cabezazo el balón al fondo de las mallas de la portería rossonera.

En la segunda parte la solvente defensa del O.M. se vio debilitada por la lesión de Angloma, pero el Milán se mostraba impotente en ataque y no era capaz de sacar provecho al contratiempo que sufrió el que años después sería jugador del Valencia. Capello sustituyó a Donadoni por Papin, pero lo que obtuvo arriba con este cambio lo perdió en el centro del campo, que quedó bajo dominio francés. Los milanistas se dedicaron a colgar balones pero no pudieron batir a Fabian Barthez.

Con el 1-0 final, el fútbol francés obtenía la primera y única Copa de Europa de clubs hasta el momento, mientras que el italiano se quedaba a un paso de conseguir un triplete histórico, ya que en el año 1993, el Parma había sido campeón de la Recopa y la Juventus de la UEFA.

Los de Fabio Capello se tomarían la revancha en la siguiente temporada, venciendo en la final de Atenas al FC Barcelona de Johan Cruyff por 4-0.

Vía| www.mundodeportivo.com

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