17 marzo 2008 Fútbol, Opinión

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Viendo como juega el líder Real Madrid, y no sólo fue el partido de ayer, nos podemos hacer una idea del nivel actual de nuestra liga. Penoso. La versión de los blancos en Riazor fue aún peor de la mostrada en Almería o en Sevilla ante el Betis. Practicamente no crearon ocasiones de gol, siendo Aouate un mero espectador ante la miopía atacante de los madrileños. No recuerdo un partido del Real Madrid con tan pocas ocasines de gol a su favor como en el de ayer.

Tan poca producción ofensiva es entendible, no ya por los méritos defensivos del Deportivo que sin duda los tuvo, sino por las pocas ganas mostradas por los blancos. Con un centro del campo anémico en el que las bandas no existen, Drenthe por la izquierda no se fue ni del recogepelotas, ¿cuánto costó este?; y por la derecha no apareció nadie, pero ni en ataque ni en defensa, sólo hay que ver la facilidad con la que Luís Filipe se metió hasta la cocina merengue en el gol de Pepe en propia puerta, con un simple recorte y un poco de velocidad. No necesitó más.

Guti sigue demostrando que juega un partido bien y desaparece en los cinco o seis siguientes. Normal que Luís Aragonés no le lleve a la selección, lo increíble es que aún haya alguien que lo pida. Y en la delantera pues nada de nada, entre que no llegaron balones y tampoco supieron buscarlos Raúl y Soldado apenas intervinieron en el partido.

Y a todo esto enfrente no tenían al Superdépor ni mucho menos. Jugaron ante un candidato al descenso que se preparó para aguantar el chaparrón e intentar sorprender a la contra a los blancos. Ofrecieron orden. lucha y sacrificio en defensa, poco más. En ataque poco se dejaron ver, con unos delanteros a los que les cuesta mucho crear situaciones de peligro, una de las causas por las que están donde están. Si a esta pobre versión del Dépor no le han ganado los madridistas podrán pasarse otros 18 años sin lograrlo.

Pues visto el líder ya nos imaginamos como será el resto. Esta liga nuestra se devalúa temporada tras temporada, con unos grandes que cada vez lo son menos y con unos menos grandes que se conforman con estar a la sombra de los de siempre sin ser capaces de pelearles de tú a tú, como si se autoconvencieran de antemano de que no pueden luchar contra ellos, con meterse en puestos europeos se conforman sin buscar metas más ambiciosas. Por que tal y como están Madrid y Barcelona clubs como el Valencia, Sevilla o At. Madrid podrían estar disputándoles la liga, sin embargo su discurso es entrar en la Liga de Campeones. Da la impresión de que se ponen metas bajas para, si fracasan, que no sea demasiado grande el fallo. Total, si no es la Champions será la Uefa, y sino pues se le echa la culpa al árbitro y listo, a por otra plácida temporada sin buscarse excesivas complicaciones.

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