2 julio 2010 Fútbol

El técnico Cesare Prandelli tiene la difícil misión de levantar la moral a la selección de Italia

Marcello Lippi ya tenía decidido poner punto final a su segundo ciclo como seleccionador de Italia justo al terminar el Mundial de Sudáfrica, pero lo que no esperaba el ex técnico de la Juventus era que se tuviera que volver tan pronto para casa y que tuviera que pedir perdón y asumir toda la responsabilidad por el fracaso de la azzurra en el continente africano.

Dicha debacle ha motivado que la Federación Italiana no haya perdido el tiempo y ya le haya dado los poderes al sustituto de Lippi, un nombre que ya sabía desde hacía varias semanas. Ese hombre es Cesare Prandelli, ex técnico de la Fiorentina que a sus 53 años y tras una carrera de 17 años en varios equipos del Calcio le llega el premio de dirigir la selección azzurra para las próximas cuatro temporadas, un contrato largo que demuestra la fe que ponen en él.


De las primeras palabras como seleccionador, en la rueda de prensa que se celebró ayer para presentarlo oficialmente, no se desprende que vaya a haber una revolución en la Nazionale, al menos a corto plazo, como se pedía en el país transalpino. Prandelli cree más bien en combinar veteranos con jóvenes para crear un grupo de calidad, tanto dentro del campo como fuera del mismo, un aspecto que considera vital para el buen funcionamiento de un equipo nacional.

El nuevo seleccionador tendrá que afrontar unos nuevos tiempos difíciles, ya que la nueva hornada de futbolistas italianos no está salpicada de grandes talentos. De momento, no se ha pronunciado sobre los nombres que la prensa le ponía sobre la mesa, salvo en el de Gianluigi Buffon. Prandelli espera que el capitán de la Juventus y de la Azzurra no deje la selección y siga portando el dorsal 1 en la misma.

Centrocampista de la Juventus en los años 80, Prandelli pasó por varios equipos entre la Serie A y la Serie B hasta asentarse hace 5 años en la Fiorentina, donde fue nombrado mejor entrenador de Italia en 2008. En el equipo viola tuvo que lidiar con un vestuario difícil con algunos jugadores problemáticos y apostó por muchos jugadores jóvenes. Esas dos cualidades abren una puerta a la esperanza para el futuro de una selección que se ve muy negro desde hace unos días.

Vía | Marca

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  1. Bitacoras.com 2 julio 2010

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