14 abril 2015 Fútbol

La ida de cuartos acabó sin goles en el derby madrileño

Séptimo derby madrileño entre Real Madrid y Atlético de Madrid, y séptima vez en la que Ancelotti no puede con Simeone en este curso, pese a que hoy la sensación que se ha dejado, tras la primera mitad, es de que el Madrid ha merecido una victoria. El resultado, 0-0, obliga al Real Madrid a ganar (a la octava ocasión) si no quiere despedirse de la Liga de Campeones.

La pegada de la que tantas otras veces ha presumido el Real Madrid ha sido hoy su mayor lastre. Durante la primera mitad, Oblak ha sido el mejor de los suyos, especialmente certero en un mano a mano frente a Bale, y el Atlético de Madrid salió indemne una situación muy difícil, sin ideas y perdiendo muy rápido la pelota, demasiado como para tener tiempo a componerse atrás y frenar al Madrid.

Eso cambió durante la segunda mitad, que fue más pareja. En ese segundo acto, el partido ya estuvo más del lado del que quería que estuviera el Atlético de Madrid, más enrevesado y menos fluido. De hecho, si algún equipo puedo sacar renta de esa situación fue el local, pero Varane siempre estuvo rápido al quite. Como Oblak, el francés fue hoy el mejor de los suyos, lo cual nos telegrafía lo que fue el partido.

Vidal marcó de penalty el único gol en el Juve - Mónaco

La otra eliminatoria del día, la que enfrentaba a Juventus de Turín y AS Mónaco en el feudo del equipo italiano, tampoco es que diera mucho que contar. El conjunto que ejercía como local ganó por 1-0, lo que le otorga una ventaja que, si bien mínima, visto lo caro que ha estado el gol en el día de hoy puede ser suficiente de cara al partido de vuelta en el principago monegasco.

Todo se iba a decir tras un balón largo a Morata. El delantero español ganó bien la espalda a su par y éste lo derribó, en un acción fuera del área que el árbitro checo Kralovec transformó en penalty. El chileno Vidal acertó con la pena máxima y la Juve se dedicó más todavía a guardar ese resultado como oro en paño, de ahí que resaltemos la importancia que puede tener ese único gol.

Y es que el equipo de Allegri no estuvo hoy para florituras. Al contrario, en ese ímpetu de no dejarse sorprender por la sorpresa de esta fase final de la Liga de Campeones, la Vecchia Signora fue hoy un equipo reservón y que hasta cedió por momentos la posesión a su rival. Una táctica que funcionó porque el Mónaco no supo generar peligro y porque el resultado por ahora les da la razón.

Vía | UEFA

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