29 mayo 2016 Fútbol

Cristiano Ronaldo marcó el penalty decisivo

Dos años después de la décima, llegó la undécima. El Real Madrid llevará a sus vitrinas otra Copa de Europa y de nuevo tras vencer en la gran final al Atlético de Madrid. Como hace dos años en Lisboa, el partido necesitó de prórroga aunque hubo varias diferencias con la final de aquel día, pues esta vez fue el Atlético quien forzó el tiempo extra y el título no se iba a decidir hasta la tanda de penaltis.

El Real Madrid se adelantó con un gol de Ramos en posición antirreglamentaria

El Real Madrid salió mucho mejor plantado al terreno de juego y fruto de ese dominió se adelantó en el marcador en el minuto 14. Ya habían avisado en una falta lateral minutos antes y de ese modo llegaría el gol de Sergio Ramos, en una jugada no muy bien defendida por el Atlético de Madrid y también mal interpretada por el equipo arbitral, pues el rematador estaba en posición de fuera de juego.

Los de Zidane tuvieron en ese momento al Atlético contra las cuerdas, pero en lugar de ir a rematar el partido buscaron el control y la posesión. El resultado fue que el conjunto del Cholo Simeone comenzó a despertar, con Griezmann buscando la espalda de los defensas y con Koke y Filipe combinando por el flanco izquierdo. A pesar de eso, Keylor Navas vivió un primer tiempo relativamente tranquilo, cosa que no sería así de vuelta de vestuarios.

La segunda parte comenzaba dando un vuelco gracias a un claro penalty de Pepe, pero Griezmann no aprovechó el regalo y estrelló su lanzamiento contra el larguero. Simeone había dado entrada a Carrasco, que se convirtió en la mejor baza de los suyos, pero el Atlético perdonaba. También perdonaba el Real Madrid cuando salía a la contra, casi siempre tras robo de Casemiro y tras galopada de Bale, los mejores del equipo en el día de hoy.

Y al final, tras una triple ocasión para los blancos, cuando medio San Siro se estaba lamentando de la oportunidad perdida, el otro medio celebraba el gol del empate, un gol de Carrasco a centro de Juanfran. Un gol a once minutos del partido pero que ya auguraba prórroga, pues ni el Real Madrid quería perder lo que ya había conseguido ni el Atlético iba a arriesgar lo que tanto le había costado lograr.

Dio la sensación de que el Atlético desperdició la prórroga ante un Madrid muy tocado

En la prórroga también jugaron los equipos con el freno de mano echado, condicionados por la situación física de los jugadores. Parecía que el Atleti iba a estar mejor, tanto anímica como físicamente, pero al final las mejores oportunidades de gol fueron para el Real Madrid. El partido estaba condenado a resolverse en la tanda de penaltis, un método que en finales como ésta siempre es cruel, especialmente para el equipo que pierde.

Le tocó perder en este caso al Atlético de Madrid, con un Oblak que había cuajado un sensacional partido pero que en los penaltis no anduvo nada fino. No estuvo bien en la tanda ante el PSV y no estuvo nada bien en esta tanda que se decidió cuando Juanfran estrelló contra el palo el cuarto lanzamiento. La misión de llevarse la undécima a casa recayó en las botas de Cristiano y el portugués no falló.

Vía | UEFA

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