27 enero 2010 Fútbol

Filipe_hospital

Ayer fue el día en que al fin el lateral izquierdo del Deportivo, el brasileño Filipe Luis, comenzó a ver la luz al final del túnel al abandonar al fin el hospital USP Santa Teresa de A Coruña. Recibido a la salida por varios seguidores que le acogieron entre aplausos, Filipe concedió una rueda de prensa en la que se mostró optimista y confiado en poder recuperar un Filipe Luis incluso mejor del que ya hemos visto hasta ahora. Y es que no hay que olvidar que el brasileño tiene tan solo 24 años y se encuentra aún en el principio de su carrera. Pero el jugador siente que ha tenido suerte:

Soy afortunado. Cuando vi el pie pensé en el dolor que iba a tener después y soy afortunado porque no me dolió nada, sólo un poco al llegar al hospital porque hay unos baches (risas). En la ambulancia estaba concentrado para que no me doliera. Veía el pie para el otro lado y cuando llegué al hospital dije: quiero despertarme con el pie en su posición. Y así fue


El jugador ha conocido por primera vez la cara más amarga del fútbol, más aún para un hombre que, como él, llevaba dos años seguidos sin perderse un partido de liga, pero también ha descubierto otra vertiente del fútbol en el apoyo de sus compañeros, sus rivales y la afición:

Lo de la camiseta me hizo llorar. Al día siguiente, cuando vi los periódicos y las imágenes no podía dejar de llorar. No por la lesión sino por todo eso, por los compañeros que me visitaron, por los mensajes que recibí de miles de clubes.

No me esperaba que vinieran a visitarme tantos (compañeros). Había momentos con quince jugadores en la habitación. Sé que voy a pasar momentos difíciles en la recuperación, pero estoy ilusionadísimo.

Lo que refleja que estemos arriba en la clasificación es que somos una familia. Me emociona ver al equipo cómo me trató, al entrenador cómo habló en la sala prensa. Con Brayan (Angulo) y (Andrés) Guardado fue lo mismo.

En los próximos meses voy a ser un aficionado más y estoy agradecido. Después de todo lo que pasó en verano (polémica intentona culé por hacerse con sus servicios), olvidarse de eso y apoyarme así, es de agradecer.

En un momento como éste no hay rivales. Conocí otra cara del fútbol que me deja muy feliz

Pero, sin duda, uno de los detalles que más emocionó a Filipe Luis fue la visita de Gorka Iraizoz, a quien dio las gracias y exculpó de cualquier responsabilidad en su lesión:

Agradezco mucho a Gorka que viniera a visitarme. Me emocioné mucho. No tiene nada de culpa. Puede dormir tranquilo. Son cosas del fútbol

Ahora Filipe encarará una nueva etapa de su vida en la que afrontará meses muy duros en su recuperación, pero con los numerosos apoyos con que cuenta y su fuerza de voluntad, el brasileño está seguro de recuperar su mejor nivel:

No voy a bajar la guardia nunca y volveré mejor que antes

Estamos seguros de que así será. ¡Mucha suerte crack!

Vía | Marca

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  1. Bitacoras.com 27 enero 2010

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