14 octubre 2012 Fórmula 1

La escudería Red Bull ha dado un golpe de mano al Campeonato del Mundo de Fórmula 1 consiguiendo un doblete en el GP de Corea. Sebastian Vettel, que adelantó a Mark Webber en la salida, se hizo con la victoria por delante de su compañero de equipo lo que le permite sumar su tercera victoria consecutiva y alzarse al liderato del campeonato.

Un liderato que como era previsible se le ha escapado a un Fernando Alonso que ha sido tercero pero que no puede con la evolución experimentada por Red Bull en las últimas carreras. Ahora, el asturiano tiene 209 puntos por los 215 de Sebastian Vettel cuando quedan cuatro pruebas para que finalice el campeonato.


La carrera que hemos vivido en el Circuito de Yeongam no ha sido especialmente emocionante en lo que se refiere a la lucha por las primeras posiciones que quedaron definidas desde muy pronto. En la salida, Vettel arrancó mejor que Webber, algo que despertó algunas suspicacias, mientras que Alonso arriesgó para superar a Hamilton y colocarse en la tercera posición.

Por detrás volvieron a haber algunos toques esta vez con los Sauber como protagonistas porque tanto Kamui Kobayashi como Sergio Pérez iban excesivamente revolucionados. Por ese motivo, el japonés arrolló a Jenson Button y Nico Rosberg obligándoles a abandonar en los primeros compases de carrera.

En la parte delante, Sebastian Vettel impuso un ritmo fuerte desde el principio y se escapó de Webber que hizo lo propio con Fernando Alonso al que le costó algo más incrementar su distancia con Hamilton que poco después acabó perdiendo la posición con un Felipe Massa que anda más entonado y que fue cuarto, lo que permitió a Ferrari ponerse segundo en el mundial de constructores adelantando a McLaren que solo sumó un punto tras una aciaga carrera de Hamilton que acabó décimo y con un trozo de moqueta de una curva enganchado a su monoplaza.

Con las posiciones delanteras estabilizadas, solo quedaba ver si en los pit stops había algún cambio o surgía algún problema de fiabilidad en carrera. En la primera parada no ocurrió nada extraño y antes de la segunda Vettel fue llamado al box por un plano que tenía en su rueda delantera. En la parte final de carrera tan solo un neumático de Vettel puso la emoción porque se veía muy desgastado y sus ingenieros no paraban de decirle que los cuidara. ¿Aguantaría ese neumático hasta el final de carrera? Pues si el alemán hubiera tenido por detrás más presión quizás no pero con la ventaja que tenía pudo regular y llevar al Red Bull hasta la línea de meta.

Después de esta carrera, el campeonato descansa durante dos semanas y se mueve a China donde el equipo Ferrari deberá intentar llevar mejoras porque Alonso necesita no solo acercarse a los Red Bull sino superarlos en al menos un par de pruebas si quiere sumar un nuevo título mundial.

Vía | Recta de Meta