24 abril 2017 Fútbol

Messi, el bernabéu y una liga apasionante
La noche se presentaba vibrante. El ambiente denotaba un olor a gran cita. Dos rivales que se conocen más que de sobra, pero que nunca dejan de sorprenderse mutuamente. Un escenario inmejorable, apropiado a la dimensión y talla del acontecimiento.Llegaba el gran ‘Clásico’, el partido entre partidos, el mayor evento futbolístico a nivel mundial. Todas las miradas puestas en un Santiago Bernabéu que iba a ser testigo de excepción de un nuevo episodio de las batallas entre Real Madrid y FC Barcelona. Duelo fratricida que acabó sucumbiendo ante los pies, y nunca mejor dicho, de Leo Messi, otra vez.

El escuadrón comandado por Luis Enrique llegaba a la capital de España con la única premisa de salir victorioso del feudo blanco. Por el contrario, su rival estaba ante una oportunidad única de asestar un golpe definitivo a una liga que, hasta el momento, lideraba de un modo más o menos cómodo.

En un principio, el Real Madrid saltó al césped con una marcha más, como se suele decir. Sin embargo, el Barça, a pesar de encontrarse dubitativo sobre todo en la parcela defensiva, mostraba ápices de peligro, y más cuando el esférico caía en los dominios del 10 azulgrana. Messi hizo valer su ley desde el primer instante. El centro del campo madridista, y en especial Casemiro, no sabían qué hacer para parar al argentino.

El encuentro llegó a sus últimos instantes con la emoción por bandera. Fue entonces cuando los de Zidane experimentaron de su propia medicina y encajaron un gol en el último minuto de juego que les supuso una derrota, la pérdida del liderato y la presión de tener que seguir remando, y mucho, si quieren hacerse con una liga que prácticamente tenían en el bolsillo.

El protagonista de esa última acción tenía que ser el mejor hombre de todo el partido. Messi, autor del gol del empate a uno y del tanto del triunfo, acababa así con su sequía en los ‘Clásicos’, sumaba su gol oficial 500 con la camiseta del Barcelona y volvía a meter de lleno a los suyos en la pugna por el campeonato.

Partido que quedará para el recuerdo por haber sido uno de los Madrid-Barça más atractivo de las últimas temporadas y en el que Leo volvió a demostrar que, cuando quiere, este juego baila al compás que él indica.

Foto|AS

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