12 junio 2015 Baloncesto

Iguodala fue el máximo anotador de los Warriors en el cuarto partido de las finales

Un mal día de LeBron James y un día en el que los Warriors pudieron jugar al ritmo que le gusta. Así se resume el cuarto partido de la serie de las finales de la NBA de 2015, que con esos ingredientes lógicamente terminó con una victoria para Golden State por 82-103. La serie se iguala a dos tras cuatro encuentros y viaja de nuevo hacia Oakland, donde se jugará el quinto.

Los Warriors ya encontraron el modo de desatascarse en su serie de semifinales ante Memphis Grizzlies, y ahora parece que Kerr también encontró el camino para cambiar la dinámica de esta final. Apostó por un quinteto inicial sin Bogut, su pívot titular, que además tan sólo pisó la cancha tres minutos. Con sólo “bajitos” en la pista, a los Warriors les fue mucho mejor.

Aunque, curiosamente, el partido comenzó con un 7-0 a favor de Cleveland, aunque Mozgov campaba a sus anchas (28 puntos iba a firmar el ruso), el cambio le vino bastante bien a los Warriors. Para empezar, se recuperaron del parcial inicial para terminar ganando el primer cuarto con 7 puntos de ventaja (24-31), jugando a lo que les gusta jugar a los californianos.

Esa ventaja siguió creciendo a lo largo del segundo cuarto, que culminó con un marcador de 42-54. Para el tercero, los Cavaliers mejoraron un poco, supieron cómo frenar a los Warriors metiéndole mucha más intensidad en defensa, y así recuperaron terreno en el marcador para situarse a tan sólo 6 puntos antes de entrar en los últimos 12 minutos de encuentro.

Pero no tuvieron oportunidad de nada. El hoy titular Andre Iguodala y Stephen Curry se conjuntaron para, con 22 puntos cada uno, cerrar el encuentro con un claro parcial a favor de su equipo. James, esta vez, tuvo una noche “normalita” para sumar sólo 20 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias, desacertado en el tiro, aunque no tanto como Smith y Dellavedova, que se marcaron un 2/17 en triples.

Como decíamos, la serie por el título de campeón se queda igualada a dos. Los Warriors recuperan el factor cancha perdido y ahora vuelven a casa, al Oracle Arena de Cleveland, para que se juegue el quinto de la serie. Quien salga ganador de este encuentro tendrá un altísimo porcentaje de ser campeón, así que la madrugada del domingo al lunes tocará trasnochar de nuevo.

Vía | NBA

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