22 julio 2015 Baloncesto

El pívot Joel Embiid podría pasarse otro año en blanco

La primera temporada de Joel Embiid en los Philadelphia 76ers se resume muy fácilmente: nada, cero … El jugador camerunés apuntaba a posible número uno del draft de 2014, pero una lesión despejó las incógnitas: Andrew Wiggins y Jabari Parker salían como uno y dos respectivamente y Embiid caía hasta la tercera posición, elegido por el equipo de Philadelphia.

Los Sixers se la jugaron porque elegían a un chaval de 19 años que sufría una fractura por estrés en el pie, un problema no muy usual en chicos tan jóvenes y que muy es difícil de sobrellevar. Pregúntenle a Kevin Durant, por ejemplo. Si bien, Embiid ya había demostrado ser propenso a los problemas físicos durante su etapa universitaria, en la que se perdió no pocos partidos por diversas dolencias.

Y dado el rumbo que llevan los Sixers, las cosas no podían salir evidentemente bien. La lesión era más grave de lo que en un principio parecía y el joven jugador camerunés se ha visto toda la temporada por televisión. La historia se repetía porque un año antes, otro pívot de los Sixers y también recién llegada a la liga, Nerlen Noels, también se pasaba el curso en blanco, éste por una lesión de rodilla.

La diferencia aquí es que Noels se recuperó y este año se ha estrenado como jugar, cosa que Embiid de momento no va a hacer. Ni el año de descanso, ni la cirugía ni los tratamientos han servido para que el jugador de 2’13 se recupere de su dolencia. Los medios de la ciudad ya apuntaban esta posibilidad y al final a los Sixers no han tenido más remedio que esta temporada también corre serio peligro.

Ahora se entiende perfectamente que los Sixers eligieran por tercer año consecutivo a un pívot en el pick 3 del draft. Ya no sólo porque no se podía dejar escapar a Okafor, uno de los grandes talentos que se vienen, sino también porque se da por perdido prácticamente a Embiid. Si algún día le vemos jugar, pocos creen que se acercará al proyecto de jugador que apuntaba antes de comenzar este calvario.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *