25 septiembre 2015 Baloncesto

mettaworldpeace

Los Angeles Lakers anunciaron ayer la vuelta del otrora campeón con la franquicia púrpura y oro Metta World Peace con un contrato no garantizado que le permitirá la oportunidad de hacer el roster si supera las pruebas del training camp que comienza el cuadro de Byron Scott la próxima semana.


El atleta antes conocido como Ron Artest salió de los Lakers en 2013 vía buy-out y, tras un comprometido y problemático año con los New York Knicks, dejó la NBA en lo que parecía su retiro de la competición americana. Con la producción de un álbum musical e incluso un libro de cuentos infantiles de por medio, el alero nacido en Queens volvía a la actividad baloncestística en la siempre lucrativa liga china de mano de los Sichuan Blue Whales en verano de 2014. Sin embargo, las molestias en su lastrada rodilla y el consecuente tratamiento impidieron su participación en la competición asiática, siendo cortado tan solo 4 meses después.

Tras un periodo de inactividad deportiva, Metta – por entonces conocido como Panda’s Best Friend en otra de sus extravagancias fuera de las canchas – contaría con una nueva oportunidad de reengancharse al deporte de la canasta al firmar en Marzo de 2015 por el mítico Pallacanestro Cantú de Lega Basket italiana con vistas a los playoff. La aventura italiana solo duraría un par de meses, con el Cantú cayendo en cuartos de final y Artest dando una nueva muestra de su incontrolable temperamento siendo expulsado en el último encuentro tras participar activamente en una fea tangana.

El club italiano terminó su situación contractual con Artest en julio dejándole libre y, tras muchas especulaciones del ex de los Pacers recalando en algún destino exótico para cerrar los últimos dolares de su carrera, ayer saltaba la noticia de que los Lakers le habían propuesto un contrato para participar en la pretemporada angelina.

Según palabras del GM Mitch Kupchak, parece que la intención de los Lakers es usar a Artest como mentor para la serie de jugadores jovenes con los que cuenta, especialmente del ala-pivot Julius Randle, que se perdió toda la pasada temporada tras sufrir una rotura de ACL en los primeros meses de competición. La veteranía y dureza en el juego de Artest podría ser beneficiosa, amen de que en Los Angeles lo ven como una pieza importante de cara al ambiente del vestuario.

Sin embargo, la situación de contrato no garantizado hace entrever que desde la franquicia del estado de California no están muy seguros de que World Peace sea capaz de volver a rendir en la NBA. Su longevidad, cumple 36 años esta temporada, los problemas crónicos de rodilla y su poca concentración en la competición hacen dudar de la utilidad de un jugador que ni siquiera fue capaz de dominar en una liga de nivel medio en Europa como es la italiana.

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