3 febrero 2014 Fútbol americano

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El mejor ataque contra la mejor defensa. El récord de TD en una temporada regular enfrentado al equipo más penalizado. La Superbowl XLVIII se presentaba como una de las más igualadas, que veía como los dos números 1 de la competición se disputaban el Vince Lombardi.

Pero por el MetLife Stadium de Nueva Jersey apareció un torbellino de color blanco y con un “seahawk” pintado en el casco que barrió del partido a los Denver Broncos, proporcionando una de las mayores palizas de la historia de la Superbowl en un encuentro en el que los de Manning, empezando por el mismo, no dieron una.


Y es que los astros se alinearon en contra de Denver desde la primera jugada del encuentro, cuando un audible de Manning confundiría a su center, que lanzaría el balón sin estar el QB preparado dando lugar a un Safety. 2-0 y balón para Seattle, que, aunque acertado en ataque, no conseguiría llegar a anotar ningún TD en el primer cuarto, debiéndose conformar con un dos fieldgoals que ponían el 8-0.

Pero ni mucho menos podía estar satisfecho Denver a pesar de parar el ataque rival, ya que su producción ofensiva se reducía a un 3 y fuera y una intercepción de Chancellor a Manning en el primer cuarto.

Y seguiría a peor, puesto que a los pocos segundos del cambio de cuarto, Denver recorría la corta distancia que había dejado el turnover para acabar con una carrera de Marshawn Lynch. 15-0 y lo que faltaba por llegar.
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Manning se disponía a ajustarse su traje de héroe impoluto con una No Huddle que daba los primeros downs a los Broncos, pero sus piernas denotaban un nerviosismo que su brazo acabaría por sufrir. De nuevo una intercepción, esta vez de Smith acababa con TD de retorno del propio LB de los Seahawks que ponía el 22-0 con el que finalizaría la primera mitad.

Toda la charla del vestuario, todas las palabras de ánimo, las conjuras de remontada, los reajustes de los entrenadores, todos, todos se cayeron en el más profundo vacío cuando tras kickoff que daba comienzo a la segunda mitad, Percy Harvin ejecutaba un retorno perfecto de 87 yardas para destrozar todas las ilusiones de los de Colorado, que veían el 29-0 ondeante en el electrónico.

Los ánimos por los suelos, y cuando un rayo de luz se asomaba al parar al ataque de Seattle en la siguiente jugada, Maxwell provocaba un fumble a D. Thomas, destrozando ahora si cualquier atisbo de remontada, no solo por el resultado sino por el estado psicológico de los dirigidos por John Fox.

Y Seattle no paró, hincó el diente una y otra vez sobre todas las facetas del juego, destrozando cualquier intento rival, como si el objetivo fuese ahora dejar a 0 a los Broncos. Wilson completó el primer pase de TD en una jugada de fábula de Kearse, y solo ante la relajación rival Denver pudo anotar con la conexión Manning-Thomas.

El último cuarto sobraría en su totalidad, solo otro TD de pase de Wilson, esta vez para Baldwin, alteraría el resultado y la corriente de juego, en la que Peyton Manning, uno de los mejores QB de la historia, se estrelló contra una roca llamada Seattle Seahawks.

Se escuchará mucho la típica frase “La defensa gana campeonatos” y es cierto. Pero quién crea que los Seahawks son un conjunto defensivo y poco más está muy equivocado. Cuesta bastante destacar a alguien por encima de otros en este equipo y aunque al final por méritos colectivos se eligió a Malcom Smith como MVP, (desde 2003 no se premiaba a un jugador defensivo), es complicado encontrar motivos para decir que este equipo flojea en front 7, secundaria, carrera o pase.

El vuelo de Seattle ha comenzado. A ver quién es capaz de hacerles aterrizar ahora.

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Enlaces y trackbacks

  1. NFL 2014: previa y horario de la SuperBowl XLVIII entre Seahawks y Broncos 3 febrero 2014
  2. Bitacoras.com 3 febrero 2014
  3. 24: Live Another Day, la primera promo emitida durante la Superbowl 3 febrero 2014

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