6 enero 2013 Atletismo

Schult, récordman de disco desde el 86

El ser humano evoluciona. Ahora es capaz de correr más rápido, de saltar más alto y más lejos, y es también más fuerte que antes. Además, los métodos de preparación y entrenamiento han mejorado, la nutrición también, e incluso la ropa, realizada con la última tecnología. Sin embargo, pese a todo, todavía hay marcas en atletismo que se resisten, con más de 20 años de antigüedad y de las casi nadie se acuerda. Marcas del siglo pasado que ahora vamos a repasar.

En hombres, un alemán llamado Jurgen Schult tiene el honor de poseer el récord mundial más antiguo. Schult, que competía entonces por Alemania Oriental, consiguió en junio de 1886 lanzar el disco donde nadie lo había lanzado antes, por encima de los 74 metros. Sólo una mujer, su paisana Reinsch, consiguió lanzar el disco a casi 77 metros, un récord increíble y que aún perdura también, pero ningún hombre ha alcanzado los 74 metros como Schult.

Sólo hay que desplazarse dos meses en el tiempo para encontrar otro récord longevo, el de Yuriy Sedykh. El lanzador de la por entonces Unión Soviética envió el martillo a 86’74 metros, lo que le sirvió para arrebatarle el récord a su compatriota Litvinov, que fue el primer hombre en rebasar la barrera de los 86 metros. Desde entonces, sólo ha habido otro hombre que ha superado tal cifra, el bielorruso Tsikhan, y lo hizo para quedarse a tan sólo 1 centímetro del récord mundial.

De los 80 ya no quedan más marcas en categoría masculina. Así, repasando otros récords antiguos, tenemos el de Randy Barnes en lanzamiento de peso (23’12 metros en 1990), los famosos 8’95 metros que saltó Mike Powell en 1991, Kevin Young y su récord de los 400 metros vallas logrado en Barcelona 92, el récord de Sotomayor en altura y el del relevo 4×400 alemán, ambos de 1993, el récord de Edwards en triple salto, logrado en 1995, o el del mítico Zelesny en jabalina, logrado en 1996.

Kratochvilova tiene el récord más longevo del atletismo

Vamos ahora con las mujeres y vamos con Jarmila Kratochvilova. Esta ex atleta de la República Checa es la que tiene el récord más antiguo del atletismo, en 800 metros, logrado hace casi 30 años, en 1983. Contando que era la tercera vez que corría una prueba de 800 (su distancia eran los 400), que su explosión fue muy tardía, y que no parecía una mujer (como podéis comprobar en la foto), su récord siempre se puso en entredicho, pero ahí sigue y de momento parece muy complicado de batir.

Al contrario que en los hombres, en categoría femenina sí permanecen muchos más récords de esa época oscura que fueron los 80. La alemana Marita Koch y su récord en 400 metros sería la siguiente en la lista, seguida de la soviética Natalia Lisovskaya, recordwoman en lanzamiento de peso, y la búlgara Stefka Kostadina, recordwoman en salto de altura, los dos de 1987. Y así llegamos al prolífico 1988, del que perduran todavía varios récords.

De ese año aún conservan sus récords Donkova, en 110 metros vallas, Chistyakova, en longitud, Reinsch, en disco, Jacky Joyner-Keerse en heptalón y el relevo soviético del 4×400. Y por supuesto, no me olvido de la reina de la velocidad: Florence Griffith. La atleta california logró eso años los récords en 100 y 200 metros, que aún perduran. En su momento, sólo Marion Jones logró marcas cercanas, aunque en los últimos años, Jeter en 100 y Felix en 200 han conseguido correr casi tan rápido como Griffith en su momento.

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 6 enero 2013
  2. Renaud Lavillenie bate el récord del mundo de salto con pértiga de Sergei Bubka 15 febrero 2014

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *