24 julio 2010 Ciclismo

Alberto Contador no estuvo bien pero salvó el amarillo durante la contrarreloj decisiva

Alberto Contador (Astana) ya ha ganado virtualmente su tercer Tour de Francia a falta del paseo de gloria hasta los Campos Elíseos de París. Y lo ha ganado sufriendo mucho y demostrando más fortaleza en su cabeza que en sus piernas, como ha demostrado después recogiendo exhausto y emocionado su penúltimo maillot amarillo en el podio. Si en la montaña las fuerzas fueron muy igualadas, contra pronóstico, Andy Schleck (Saxo Bank) mantuvo el pulso en la contrarreloj.

El luxemburgués llegó a aventajar en 7 segundos al ciclista español en el primer tramo de la carrera, rozando esos 8 que tenía que defender el ciclista de Pinto. O Contador no ha estado bien, o Schleck ha estado mejor que nunca. El caso es que si no llega a ser tan larga la contrarreloj, Contador podría haberse llevado algún susto. El campeón español no se vino abajo mentalmente y pese a no estar bien, fue comiendo esa ventaja y aumentándola segundo a segundo.


Lo que son las cosas, Contador llegará a París con 39 segundos de ventaja sobre Schleck, el mismo tiempo que le sacó en la famosa etapa en la que al luxemburgués se le salió la cadena, algo que ha marcado el desarrollo de este Tour y que lo bautizará en el futuro cuando recordemos la tercera victoria de Contador en la ronda gala. Un futuro en el que se esperan grandes duelos entre estos dos ciclistas con mucha carrera por delante.

Samuel Sánchez (Euskaltel) no ha podido defender su tercera plaza ante Denis Menchov (Rabobank). El ruso fue el mejor de los favoritos en la contrarreloj aventajando en casi dos minutos a Contador y a Sánchez, por tanto, acompañará mañana en el podio de los Campos Elíseos a los dos grandes igualando su mejor resultado hasta ahora en el Tour de Francia, el tercer puesto logrado en 2008 por este ganador de un Giro de Italia y dos Vueltas a España.

La gloria de la etapa se la llevó Fabian Cancellara (Saxo Bank), que literalmente voló entre Burdeos y Paulliac. Las diferencias brutales que logró contra los mejores podrían excusarse en la dirección del viento, que pasó a soplar en contra cuanto más avanzó la tarde, pero no hay que buscar excusas al esfuerzo casi inhumano de Espartaco, que ha cubierto los 52 kilómetros de la prueba en sólo 1 hora y 56 segundos, a un promedio de más de 52 km/h.

Vía | Le Tour

Comentarios

1 comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *