6 julio 2012 Tenis

Roger Federer y Andy Murray han conseguido clasificarse para la gran final del torneo de Wimbledon que decidirá a su campeón el próximo domingo. El suizo dejó en la cuneta a Novak Djokovic que no podrá defender el título conseguido en el año 2011 mientras que Andy Murray ha dejado fuera a Jo-Wilfried Tsonga que por segundo año consecutivo vuelve a marcharse de Londres en semifinales.

El genio de Basilea fue el primero en clasificarse para la gran final, la octava para él sobre la hierba del All England Club, tras ganar a Djokovic por 6-3, 3-6, 6-4 y 6-3 en un partido en el que fue bastante superior. También cuatro sets tuvo que jugar Murray para apear a Tsonga que se marchó del torneo tras encajar un 6-3, 6-4, 3-6 y 7-5 y dejar vía libre al escocés para que siga alimentando el sueño británico de volver a ver a un compatriota como campeón de Wimbledon.

Roger Federer continúa con su sueño de levantar un nuevo grand slam, algo que no consigue desde el año 2010 y muchos presumíamos que Wimbledon podía ser el lugar más indicado. El suizo, que tuvo problemas de espalda a mitad de semana, salió a la pista dispuesto a demostrar sus intenciones desde el inicio y ya dejó varios golpes de maestro en los primeros instantes del set. Djokovic pudo defenderse del juego del suizo en esos primeros compases pero pronto cedió su saque, Federer tomó ventaja de 4-2 y aprovechó después su servicio para hacerse con la primera manga.

En cualquier caso, Djokovic quería seguir defendiendo su corona y rompió el saque de Federer en el comienzo del segundo set. Allí pudimos ver los mejores momentos del serbio ante un Federer que parecía mucho más agarrotado y con menos confianza. Después de anotarse el segundo set, Djokovic llevó el partido igualado hasta el 4-4 del tercer set donde se produjo un punto de inflexión para el partido porque Federer encadenó cinco juegos consecutivos con los que ganaba el tercer set y se colocaba con ventaja de 3-0 en el cuarto.

El partido no estaba cerrado pero si estaba todo dicho porque Federer se mostró mucho más preciso y Djokovic cometía demasiados errores que le impedían pensar en remontada así que el partido se le esfumó y veremos si también el número 1 porque de ganar Federer la final recuperaría esta posición:

No había empezado a dudar de mí mismo, incluso después de caer el año pasado en los cuartos de final (en Wimbledon). Fue duro aceptar aquella derrota, pero, por fin, vuelvo a estar en la final

Siempre he dicho que, en cualquier país, me encanta jugar con el héroe local, y eso es exactamente lo que Murray es en Wimbledon

La superficie hizo que el partido fuera distinto, para ser sincero. Casi no tuvimos intercambios en los primeros dos sets, algo que me resultó sorprendente. Jugamos un tenis de primeros golpes

Y como Federer quería a Murray en la final allí le tendrá en lo que será un partido muy bonito que da algo de riqueza a las finales de los grandes torneos después de la tiranía impuesta por Nadal y Djokovic. Además, seguro que muchos británicos querían esta final porque estará en ella el ídolo local que alcanza este hito tras cuatro semifinales y un icono del torneo como Roger Federer.

Para acceder a la final Andy Murray tuvo que deshacerse de Tsonga al que superó en los dos primeros sets pero que le complicó la vida en el tercero en buena medida por la relajación del propio escocés. Murray jugó dos primera mangas muy buenas en las que consiguió contrarrestar el tenis agresivo de Tsonga con buenos golpes desde el fondo y bonitos passings que superaban las subidas a la red del francés que acabó por el suelo en alguna ocasión mientras intentaba alcanzar algunos golpes magistrales de Murray. Además, a Tsonga le falló mucho el servicio y Murray lo aprovechó para atacar y crearle muchos problemas.

Con dos sets arriba, Murray se relajó ligeramente y Tsonga aprovechó que ya poco tenía que perder para jugar con más soltura. El resultado fue un 3-0 de inicio en el tercer set que a la postre le daría la manga al jugador de Le Mans, no sin sufrimiento porque Murray tuvo opciones de devolverle la rotura. En el cuarto set, la rotura de Murray llegó pronto pero Tsonga se la devolvió en una fase del partido en el que su juego de volea le estaba dando muchos beneficios. Sin embargo, Murray pudo romper de nuevo y restó para ganar el partido, algo que consiguió, inscribiendo de nuevo el nombre de un británico en la final, algo que no ocurría desde 1938.

Vía | Wimbledon

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 6 julio 2012

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *