Te duele la cara externa del codo cada vez que sirves, agarras la raqueta con revés a una mano o incluso cuando levantas la cafetera por la mañana. No eres el único: el codo de tenista afecta a entre el 1% y el 3% de la población adulta, y hasta al 40-50% de los jugadores recreativos de tenis en algún momento de su vida (Shiri et al., American Journal of Epidemiology, 2006).
Si experimentas dolor torácico intenso, desmayo, dificultad respiratoria marcada, pérdida súbita de función o síntomas persistentes que no mejoran con descanso, debes consultar a un profesional sanitario de forma urgente. Estas señales pueden indicar problemas que requieren evaluación inmediata y no deben atribuirse solo al esfuerzo.
Sí: es posible reducir de forma sensible la probabilidad de sufrir lesiones si aplicas medidas sencillas y consistentes para prevenir lesiones comunes durante la práctica deportiva habitual, como calentar correctamente, progresar la carga, mantener técnica adecuada y respetar el descanso y la alimentación. Estas acciones no garantizan eliminar todo riesgo, pero sí disminuyen la carga sobre músculos, tendones y articulaciones y mejoran el bienestar general.