3 mayo 2016 Fútbol

La primera Eurocopa de la historia se jugó en Francia

En 1960 se disputó la primera Eurocopa, conocida entonces en España como Copa de Europa de Naciones. Cobraba así “vida” un proyecto que la UEFA había aprobado definitivamente en 1957 y del que se había habalado, y mucho, durante mucho tiempo atrás, en pos de imitar lo que ya se hacía en Sudamérica, aunque los diferentes sucesos que coparon la historia de Europa en la primera mitad de siglo evitaron que la idea llegara a fraguarse mínimamente siquiera.

Parte de esos conflictos seguían en la mente de muchos durante esa época, por lo que de cara a la Eurocopa de 1960 hubo naciones que se negaron a disputar el torneo, entre ellas potencias del fútbol como Inglaterra, Italia o Alemania Occidental. Por entonces, un partido de fútbol entre selecciones suponía mucho más que lo que sucede en el terreno de juego y había miedo a lo que podía suceder si, por mor del destino, se daban ciertos enfrentamientos.

Las heridas abiertas en Europa durante las dos grandes guerras prevalecían, por lo que la primera Eurocopa tuvo notables ausencias

Parte de ese miedo salía del formato mismo de la competición. Se había designado a Francia como sede del torneo pero en Francia sólo se jugaría la fase final, o sea, las semifinales y la final. Todo el camino hasta llegar ahí se jugaría en eliminatorias a ida y vuelta, y la idea de tener que viajar a ciertos países para jugar un partido de fútbol, en una Europa todavía cogida con pinzas, atemorizaba a jugadores, a federaciones y también a los gobernantes.

En España, la situación política reinante también desaconsejaba la participación en el torneo, pero en la federación española vieron que se presentaba una ocasión única para ganar un torneo que diera prestigio a nivel de selección a un país que dominaba el fútbol a nivel de clubes gracias al Real Madrid. No sólo por la ausencia de países como la Alemania que venía de ganar el Mundial de 1954, sino también porque España entonces contaba con un seleccionado de lo más potente.

España contaba con un equipo de lujo para la Eurocopa de 1960

Con Ramallets en la portería, con jugadores como el defensa Marquitos o los centrocampistas Peiró, Del Sol o Tejada, España llegaba a las puertas de este torneo con todas las opciones a ganar. Y es que en la parte de ataque muy pocos países podían presumir de reunir a tantos jugadores de nivel top (aunque esa palabra no se usara entonces): Paco Gento, Ladislao Kubala y dos ganadores del Balón de Oro, Alfredo Di Stefano y Luis Suárez.

España debutó en octavos de final midiéndose ante Polonia y venció por un claro global de 7-2. En la ida, España viajó a tierras polacas para ganar por 2-4, con doblete para Suárez y Di Stefano a pesar de comenzar perdiendo. En la vuelta, en el Santiago Bernabeu, España demostró todavía más su superioridad y venció por un claro 3-0, con goles de Di Stefano, Gento y Enric Gensana, defensa de uno de los mejores Barcelona de la historia antigua.

España-Rusia

El sorteo emparejaba en cuartos a España con la Unión Soviética, un equipo que venía de golear a Hungría. Y aquí se acabaría el camino de la selección, no porque su rival fuera mejor sino porque simplemente España no se presentó. El gobierno nacional se negó a que los españoles pisaran suelos soviético y los intentos de la federación española por jugar el partido en suelo neutral fracasaron. La política, que a tantos ayudó antes a ganar, en este caso impedía a España lo que parecía posible, pues no se podía negar que la selección era una de las grandes favoritas, si no a ganar, como poco a estar en Francia para jugar la fase final.

La Unión Soviética, con el mítico Yashin en la portería, se clasificó directamente a la fase final junto a Francia, Yugoslavia y Checoslovaquia. En semifinales les metieron tres a los checos y en la final ganaban por 2-1 a Yugoslavia en la prórroga, con gol de Ponedelnik. Las crónicas contaban el triunfo de la URSS en el Parque de los Príncipes y los españoles de la época soñaban con lo que pudo haber sido, sin tener muy claro por qué no fue.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *