2 abril 2016 Fútbol

Un gol de Cristiano dio la victoria al Madrid en el Clásico

El Real Madrid se ha impuesto por 1-2 al Barcelona en el Clásico. El conjunto blanco remontó el gol inicial de Gerard Piqué para conseguir la victoria y llevarse los 3 puntos, haciendo así que el Barça no sentenciase la liga ni le regalara a Johan Cruyff una victoria como le habría gustado ver al holandés, además de cortar la racha sin perder de los azulgranas, que finalmente se queda en 39 partidos.

De los primeros minutos, destacó que los dos equipos salieron con la defensa bastante adelantada, haciendo incurrir a los rivales en fuera de juego. Por los demás, todo empezó con el guión previsto, con el Real Madrid replegado y sin perder el orden cediendo el balón al Barcelona, por lo que las primeras oportunidades fueron sobre la portería que defendía Keylor Navas, aunque esas llegadas eran tras robo y no tras trenzar jugada.

Hasta el minuto 25 no tuvo que actuar Bravo, repeliendo de puños un disparo de Cristiano Ronaldo. A partir de ahí, el partido fue entrando en cierta decadencia, y no ayudaban nada los constantes parones por las faltas, y el ritual ya clásico de los Clásicos de pedir tarjeta al árbitro y protestar cada decisión que éste tome. Y así se fue toda la primera mitad, sin goles y con el personal algo aburrido.

Este tipo de partidos enquistados se desatasca a balón parado, y eso ocurrió. Marcó Piqué de cabeza tras varios saques de esquina encandenados al minuto 55 de juego. El gol animó el partido y el Real Madrid igualó pronto, gracias a una buena jugada en conducción de Marcelo que finalizó con un remate acrobático de Karim Benzema. Pero pese a estos dos ramalazos, el partido siguió volvió a desanimarse y los entrenadores tampoco estaban muy dispuesto a cambiar de plan.

Así, el Barcelona siguió teniendo la pelota pero la sensación de peligro la llevaba el Real Madrid, pues encontraba mucho más fácil las contras ante un Barça al que le costaba la vida replegarse. Así terminó llegando el 1-2 por dos veces: en la primera, el árbitro anuló un gol a Bale y no queda muy claro por qué (para sumar a la larga lista de jugadas polémicas), en la segunda, el remate de Cristiano Ronaldo sí subió al marcador.

Entre medias fue expulsado Sergio Ramos, que vio la primera pronto por protestar y dio motivos de sobra para que le enseñaran la segunda. A pesar de la superioridad numérica, entre que no había fuerzas y que Zidane supo frenar el partido gastando los dos cambios que le quedaban, el tiempo se consumió sin que el Barça siquiera asustara una vez más y el Clásico se vestía de blanco, y también de rojiblanco, pues el Atlético también celebraba, por una vez y que sin sirva de precedente, el resultado de hoy.

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