10 junio 2015 Baloncesto

El factor Dellavedoda está siempre sorprendentemente decisivo

Si la final de la NBA de este año 2015 fuera un duelo individual, ahora mismo la serie iría 3-0 a favor de LeBon James. La estrella de los Cavaliers ya fue el mejor en el primer partido con 44 puntos, aunque le fue insuficiente para doblegar a los Warriors, pero en estos dos encuentros su aportación no ha sido baldía, por lo que los de Cleveland le han dado la vuelta a la serie.

La final llega a la ciudad del estado de Ohio y de inicio se notó quien jugaba en casa y, por tanto, quien salía 100% enchufado al partido. Los Cavaliers tomaban el mando desde el inicio y a los Warriors les iba a tocar ir a remolque durante todo el partido. El fantasma de la defensa de Dellavedova sobre Curry volvía a planear, pues los números de la estrella de los Warriors eran bastante pobres.

Las cosas durante el segundo cuarto no iban a variar, y los Cavaliers se iban al descanso con un marcador de 44-37 a su favor. La renta, la verdad, se antojaba corta teniendo en cuenta que los Warriors estaban teniendo graves problemas para anotar y que sufrían para rebotear, pero con las segundas unidades en pista, con los suplentes, a los de Oakland les iba mejor.

Así, suplentes como Andre Iguodala (15 puntos) o David Lee (11 puntos) mantuvieron en el partido a los Warriors, pese a la exhibición de LeBron James. El Elegido no sólo anotaba, sino que además lo hacía con facilidad. Con 40 puntos al final del partido, el solo casi iguala la aportación anotadora de los Splash Brothers, que no despertaron hasta el último cuarto.

A base de triples, Curry y Thompson colocaron a tres puntos a su equipo. James, que estaba en el banquillo con hielo tras una caída, tuvo que volver a pista y evitar que los Warriors se acercaran más. A pesar del despertar final de los Warriors, los Cavs no fallaron a la hora de amarrar el partido desde la línea de tiros libres y el marcador final fue de 96-91.

Así, tras el primer partido en el Quicken Loans Arena, la serie se coloca 2-1 a favor de los Cleveland Cavaliers. Así las cosas, la serie se pone en un punto emocionante por la situación peliaguda que se le presenta a los Golden State Warriors, pues pese a ser los grandes favoritos están a un paso del irremontable 3-1 en contra. En las manos de LeBron James parece que está el destino de esta final.

Vía | NBA

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *