2 julio 2017 Baloncesto

Phil Jackson ya ha sido despedido de los Knicks

En marzo de 2014, Phil Jackson aterrizaba en los Knicks. El Maestro Zen, con once anillos como entrenador (seis con los Bulls y cinco con los Lakers), afrontaba un nuevo reto, ahora desde el despacho, el de devolver a la gloria a un equipo sin rumbo y que no ganaba un campeonato desde los setenta, precisamente con Jackson como jugador.

El prestigio de Jackson ha quedado muy tocado tras su gerencia en los Knicks

Tres años después, la ilusión que despertó Jackson en su llegada se ha apagado hasta tal punto que su despido ha sido celebrado. La salida de Jackson no sólo es buena para los Knicks, sino también para el propio Jackson, cuyo prestigio ha bajado después de esta etapa en la que ha acumulado grandes errores y, prácticamente, tan sólo un acierto.

Los fallos de Jackson comienzan con la renovación de Carmelo Anthony y, especialmente, al ponerle cláusula antitraspaso. Otras malas decisiones a la hora de confeccionar el equipo fueron regalar a Shumpert y J.R. Smith a Cleveland, confiar en Rose cuando su decadencia era clara e hipotecarse con un contrato monstruoso a Noah, que se ha pasado el año casi en blanco y ha tenido incluso castigos por dopaje.

Jackson tampoco acertó a la hora de contratar entrenadores. Confió en Derek Fisher, pero al ex jugador, recién retirado, le vino muy grande el puesto. Luego apostó por Hornacek, pero el ex de los Suns no ha podido implementar el dichoso triángulo ofensivo, el esquema del éxito que encumbró a Jackson como entrenador, pero para el que se necesita a una gran estrella y a los escuderos adecuados.

Los problemas con Porzingis fueron la gota que colmó el vaso

Jackson presumía durante su etapa de entrenador de gestionar como nadie los vestuarios, lidiando con éxito con egos como los de Jordan, Bryant u O’Neal. Sin embargo, en esta faceta también ha suspendido en New York, con constantes problemas con Anthony (que no hubieran sido tales si no le hubiera dado el poder de elegir si salir traspasado o no) y últimamente con Porzingis, asunto éste que ha terminado de acelerar su salida de la Gran Manzana.

Y es que el letón es la gran esperanza para la reconstrucción en los Knicks. Precisamente, la elección de Porzingiz en el draft es el único acierto reseñable de Jackson, curiosamente, la decisión que más se criticó en su momento. Porzingis es el mejor legado deja Phil en unos Knicks a los que les toca empezar de nuevo tras tres años en los que la franquicia tocó fondo, cuando más soñaban con alcanzar el cielo.

Comentarios

1 comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *