19 enero 2012 Fútbol, Opinión

Pepe expulsado en la Liga de Campeones

No soy partidario de demonizar a nadie, es más, soy totalmente contrario de los que califican a tal como “asesino” y otras lindezas peores, pero el bueno de Pepe cada vez pone más complicado el buscar argumentos para su defensa. Con su última acción, el pisotón a Messi, llegó incluso a poner de acuerdo a madridistas y culés, posturas inseparables y más durante un Clásico.

Lo cierto es que la carrera de Pepe siempre ha sido revuelta, incluso desde su llegada, pues no olvidemos que se pagó 30 millones de euros por él, una cifra desorbitada entonces por un defensa central. Aún así, pronto se ganó el corazón del madridismo y el apelativo de mejor defensa del mundo y no era para menos, Pepe era superior físicamente a los rivales a los que se medía, más rápido, más fuerte, y con mayor corazón.


Sin embargo, pronto descubrimos que Pepe no sabía controlar siempre esa superioridad física y más, cuando se alejaba de su hábitat natural (por ejemplo, cuando juega en medio campo) o cuando la presión es mayor, por las circunstancias del partido o por todo lo que lo rodeaba. Vimos entonces su cara oscura, a un Pepe que no sólo hacía faltas o entradas duras, sino que también mostraba a todo el mundo como hacía la falta, sin cortarse un pelo.

Sigo pensando que Pepe encajaría mejor en el fútbol de los 70 y los 80, con aquellos centrales de la escuela de “primero doy y luego pregunto”, pero no encaja en el fútbol de hoy día, donde las cámaras de televisión registran el más mínimo acontecimiento, donde todo se magnífica y más si te trata del Real Madrid. No estoy diciendo que sobre, simplemente que su conducta sí sobra y debe ser reconducida. Se puede tolerar una mala acción, pero no la reincidencia, y Pepe ya ha sobrepasado los límites.

Y ahí, tenemos otro gran problema. A Pepe se le ha defendido y tolerado mucho, se han justificado sus acciones criticando no al culpable, sino a los jueces o a los denunciantes, se ha llegado a decir que se le ha tachado de duro y violento (ni que él no se lo hubiera ganado) y que por eso, los colegiados y las cámaras le persiguen y le maltratan. Hoy, los mismos que levantaban la manía persecutoria sobre el bueno de Pepe lo llaman “botarate” o “indigno de llevar la camiseta del Real Madrid”.

Hoy todos tiran de la manta y quieren enseñarnos lo violento y duro que es Pepe, pero creo que no es necesario, es más, sobra el volver a sacar a la luz lo de Casquero y otras cosas así. Ya todos sabemos que Pepe era un chico malo, que sigue siendo un chico malo y que lo será, porque nadie hasta la fecha lo ha censurado en el Real Madrid, nadie ha querido reconducir su conducta, y ahora, puede que sea tarde para hacerlo.

Comentarios

2 comentarios
  • Otra vez lamentable lo que hizo Pepe y ya son demasiadas veces. Cierto es que le debían haber cortado estas actitudes hace mucho tiempo, no lo han hecho pero aún pueden hacer cosas. El Real Madrid debería hacer algo para que no se asocien estas actitudes a su camiseta y estaría bien empezar saliendo a comunicar que Pepe no jugará el próximo partido de Copa del Rey por lo que hizo ayer, muchos madridistas agradecerían algo así.

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  1. Bitacoras.com 19 enero 2012

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