5 noviembre 2008 Fútbol

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El Liverpool y el Atlético de Madrid han empatado a un gol en Anfield en un partido que los rojiblancos parecían tener en su poder pero que acabó en empate gracias a un penalti como mínimo discutible que el colegiado del encuentro señaló en el minuto 93 de partido y que acabaría significando el empate para los de Benítez cuando toda la afición rojiblanca ya casi festejaba la victoria.

El partido comenzó con un fantástico ambiente, propio del fútbol inglés y con dos de los máximos exponentes de ambos equipos fuera del campo. Por un lado, Fernando Torres estaba en el palco y Aguirre decidió no contar para la partida con un Sergio Agüero que si tendría su oportunidad en los últimos minutos.

Apoyado por su público, el Liverpool salió mejor y domino al Atlético en los primeros minutos. Robbie Keane fue el primero en poner peligro sobre la puerta de Leo Franco tras conectar un buen disparo desde la frontal que se marchó pegado al palo. El Atlético espabiló con este primer susto y en un contraataque, Simao tuvo la oportunidad de marcar cuando se encontró con un balón en área pequeña que envio por encima del larguero de la portería de Reina.


Poco después, a los 37 minutos de partido, una buena internada de Antonio López acabó con un centro al área que Maxi Rodríguez se orientó perfectamente para fusilar después a Reina, que nada pudo hacer para parar el balón.

El partido llegó con ventaja rojiblanca al descanso. En la segunda mitad, el Atlético se echó un atrás y el Liverpool se hizo con el control absoluto del partido. Agger primero a balón parado y después Gerrard tras una buena jugada de toque al borde del área lo intentaron, pero el Liverpool no pudo perforar la meta de Leo.

Cuando todo parecía que el partido acabaría con victoria rojiblanca, Martin Hansson y su asistente se convirtieron en protagonista al ver penalti en un choque en el área en el que Pernía y Gerrard simplemente saltaban a por un balón. Gerrard engañó a Leo Franco y consiguió el empate. El 1-1 quizás fue justo por los méritos hechos en el campo por ambos equipos pero, sin embargo, llegó de la forma más dolorosa posible para el club rojiblanco.

Vía | Marca

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