Llevas dos o tres años corriendo, entrenas 3-4 días por semana y sientes que siempre estás igual. Corres los mismos ritmos, apuntas a las mismas carreras y, cuando llegas al día de la prueba, no rindes como esperabas. El problema rara vez es la genética o el volumen. Suele ser que entrenas sin plan.
Llevas tres semanas subiendo kilómetros y notas un dolor sordo en el borde interno de la tibia. Al principio se iba al calentar. Ahora aparece antes, dura más y no te deja disfrutar de la tirada larga. Bienvenido al club de la periostitis tibial, una de las lesiones más frecuentes en corredores populares.
Una serie efectiva es aquella cercana al fallo muscular real, donde las últimas repeticiones se hacen con esfuerzo alto y velocidad de barra reducida. Es el estímulo que genera adaptaciones de hipertrofia. Las series demasiado cómodas, con 5 o más repeticiones en reserva, aportan poco al crecimiento muscular.