Éric Cantona, el eterno rebelde
Dos imágenes son las que prevalecen en la retina de Cantona que lo definen como jugador y como persona: esa actitud tan chulesca celebrando un gol y subiéndose los cuellos, casi sin alegrarse y como diciendo “es muy fácil si lo intentas” y la espectacular patada que soltó a un aficionado inglés que ya quisiera un alumno aventajado del señor Miyagi.
Todo lo que necesitas saber sobre la memoria muscular
Entrenamiento HIIT: 5 ejercicios para hacer en casa
Combinar entrenamiento en casa y al aire libre