Empezó bien el Dinamo al anotar con fiabilidad desde el triple pero la fuerza interior de Ayón y Nocioni que permitió a los blancos distanciarse por más de diez puntos en el marcador a 4 minutos del final, renta que mantendrían al inicio del siguiente cuarto con una buena defensa de perímetro que bajó los porcentajes italianos. Fue justo el tiro exterior el que volvió a despertar al Madrid tras unos minutos de relajación, con Jaycee Carroll con ganas de repetir su gran noche en la anterior jornada de Euroliga. Dos triples del americano elevaron la ventaja local, pero de nuevo la pasividad de los de Laso al ver el partido sin preocupaciones permitió al rival recortar distancias con velocidad a lo largo del segundo cuarto. Sin embargo, la electricidad de Llull y Campazzo desarboló al cuadro visitante, que veía como el marcador se iba hasta el 57-42 antes del paso por vestuarios.
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