Corres tres o cuatro días por semana, tus tiempos se han estancado y empiezas a notar molestias en rodillas o gemelos. Antes de meter más kilómetros, el cambio que más rinde suele ser otro: levantar peso de forma estructurada. No hablamos de hacerte culturista, hablamos de tres sesiones cortas que cambian cómo aguantas el ritmo en el kilómetro 30.
A todos nos ha llegado ese momento en el que nos levantamos y decidimos que vamos a cambiar nuestro estilo de vida de una vez por todas. Atrás queda la vida sedentaria, y el ejercicio y la actividad física comienzan a abrirse un hueco importante en nuestro día a día. Y en mayoría de las ocasiones, nos pica el gusanillo del corredor, por lo que decidimos adentrarnos en esa aventura que moviliza a miles de personas llamada ‘running’.
En la actualidad, la preocupación por cambiar nuestros hábitos diarios y comenzar a llevar un estilo de vida sana ha crecido. Es por eso que cada vez más la población se anima con la práctica del ejercicio físico, y una de las actividades con más popularidad es salir a correr, o lo que muchos llaman ‘running’.