4 mayo 2016 Fútbol

Bale celebra el gol que mete al Real Madrid en la final de la Champions

El empate sin goles en la ida obligaba al Real Madrid a ganar al Manchester City si quería estar en la final de la Liga de Campeones 2015-2016. Y eso es lo que ha hecho el equipo de Zinedine Zidane, ganar por la mínima gracias a un gol de Gareth Bale y asegurarse el estar en Milán para el próximo 28 de mayo, en busca de la undécima.

Enfrente el Real Madrid tendrá al Atlético de Madrid, que en la noche del martes se convirtió en el primer finalista al eliminar al Bayern Munich pese a perder por 2-1. Así pues, se repite la final que se dio hace dos años en Lisboa entre dos equipos españoles y los dos de la misma ciudad. Madrid volverá a ser la capital futbolística de Europa.

El partido de vuelta entre Madrid y City fue flojo, al estilo del de la ida. Si un equipo mereció ganar, fue el Real Madrid, pues fue quien más lanzó a portería y quien especuló menos, dentro de que los dos equipos trataron de arriesgar lo mínimo posible. El City ni siquiera lo hizo cuando estaba virtualmente eliminado, siempre pendientes de no encajar gol.

Los esquemas parecían que se le rompían a Pellegrini tras el gol de Bale, pero el City no cambió en absoluto el planteamiento, o no tuvo medios para cambiarlo. El Real Madrid pudo irse 2-0 al descanso pero el árbitro anuló un gol por fuera de juego, y parece que acertó, pero sí se fue con un susto en el cuerpo, tras un tiro de Fernandinho que lamió el poste.

Eso hizo que el Real Madrid saliera a la segunda mitad a buscar el segundo gol para respirar tranquilo. Ese gol no llegaría, aunque casi lo hace por un remate de cabeza de Bale que se estrelló contra la cruceta, así que conforme se acercaba el partido al final, el Madrid fue saliendo menos de su campo, no tanto por acoso del rival sino por miedo o simplemente precaución.

Así, los últimos minutos podrían haber sido un sufrimiento si el City hubiera propuesto algo, pero el equipo de Manchester decepcionó profundamente. Sólo un disparo lejano de Agüero inquietó a un Bernabeu que disfrutó con los jugadores del pitido final, ya pasado el minuto 95, pensando en que la undécima está más cerca.

Vía | UEFA

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