14 mayo 2017 Tenis

Rafa Nadal pentacampeón en Madrid

Rafa Nadal sigue encendido en lo que va de la temporada y más aún desde que inició la de polvo de ladrillo donde confirma semana a semana que no hay quien le respire en la nuca en esta superficie. Ha hilvanado tres títulos en fila: Montecarlo, Conde de Godó y este domingo Madrid. Con esto ha igualado con el serbio Novak Djokovic en número de Masters 1000 – 30 para cada uno –

En la final de la Caja Mágica, Rafa jugó como solo él sabe hacerlo. Sufriendo, mordiendo, zafando de situaciones extremas para terminar imponiendo su garra. Derrotó a un correctísimo rival como es Dominik Thiem, que le dió pelea pero que en los momentos de dar la estocada no pudo ante la intensa presión que representa tener al frente al ‘Rey de la Tierra’.

Lo del balear es ya un mito. Cerca de cumplir los 31 años, el ex número uno del mundo, que podría optar por volver al puesto de vanguardia de seguir esta senda que le ha llevado a disputar seis finales – ganando tres de ellas – ha mandado un aviso claro de su seria candidatura a apoderarse de Roland Garros por décima vez. No parece que exista tenista en el circuito en este momento que le pueda hacer sombra en polvo de ladrillo, más aún si se juega a cinco sets.

Quizás la incógnita de cómo reaparezca Federer – de hacerlo – en París o de una iluminación de Stan Wawrinka, todo indica que Rafa es archifavorito para imponerse en la Copa de los Mosqueteros. Yendo al duelo ante Thiem – un excelente tenista al que aún le falta un paso más para meterse entre los mejores de la ATP – Rafa pasó apuros los primeros juegos. El austríaco con excelente servicios – algunos a más de 200 kmts por hora – y una estupenda derecha le arrebató el saque temprano y se disparó 3-1.

Quién mejor que Rafa para venir desde atrás y apagar incendios?. El manacorí iguala en tres y después en el desempate sale ileso de hasta dos “set points” , para terminar ganando como tantas otras veces 7-6(10-8). Thiem acusó el golpe en forma psicológica, una de las armas de Rafa para amilanar a sus rivales. Así cede de arranque su saque. El austríaco – que también había perdido la final del Conde de Godó ante el ‘Rey de la Arcilla’ – intentó levantarse, peleó hasta donde pudo e incluso tuvo hasta cinco oportunidades para recuperar el ‘break’, dos de ellas en el décimo ‘game’ cuando Rafa servía para campeonato. Pero el balear desquicia al circuito en esta superficie, porque cuando parece que está acorralado, termina pasando de defensa al ataque en forma inusitada y muchas veces como en esta ocasión sale airoso. Rafa cierra por 6-4 tras 2 horas 17 minutos.

Próxima parada: Masters de Roma. Allí Rafa buscará volver a ser el que más Masters 1000 tiene en la historia en caso de ganarlo y además para aumentar la leyenda. Lleva 70 títulos, 52 en su superficie amada: el polvo de ladrillo, donde por ahora parece invencible.

Vía y Foto | Masters de Madrid

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