5 julio 2017 Baloncesto

Hayward jugará en los Boston Celtics

Viene siendo lo habitual entre las estrellas de la NBA el dejar la Conferencia Este para jugar en un equipo de la Conferencia Oeste. Este verano de 2017, sin ir más lejos, hemos tenido varios ejemplos, como Jimmy Butler, que ha cambiado Chicago por Minnesota, Paul George, que ha cambiado Indiana por Oklahoma, o Paul Millsap, que ha cambiado Atlanta por Denver … pero también tenemos una excepción.

Hayward es el primer All Star que cambia el Oeste por el Este desde 2014

Se trata de Gordon Hayward, que ha decidido el camino a la inversa y cambiar a un equipo de la Conferencia Oeste por un equipo de la Conferencia Este. Lo que ha hecho el alero de 27 años es poco común, al menos en los últimos años, pues al último jugador de categoría All Star que vimos hacer algo así fue a Kevin Love, cuando en 2014 salió de los Timberwolves traspasado a los Cavaliers.

Hayward ha decidido dejar los Utah Jazz, el equipo que lo drafteó allá por el año 2010, y marcharse a los Boston Celtics, que le ofrecen un contrato de 127 millones para las próximas cuatro temporadas. Más allá del dinero (que en Salt Lake City le iban a dar también), ha pesado en la decisión de Hayward la historia de los Celtics, las perspectivas ganadoras de la franquicia y, por encima de todas las cosas, su entrenador: Brad Stevens.

Antes de llegar a la NBA, Brad Stevens se hizo un nombre dirigiendo a la Universidad de Butler. Con él al mando, esta modesta universidad llegó por primera vez a una final de la NCAA y en ese equipo estaba Gordon Hayward. Así las cosas, el alero conoce bastante bien al que va a ser ahora su entrenador, y como ha dejado claro en la carta en la que anunció su decisión en The Players Tribune, les une una relación personal que trasciende los límites de la cancha.

Los Celtics tienen un nuevo Big Three: Thomas, Hayward y Horford.

En muy poco tiempo y gracias a la incuestionable labor de Ainge, Stevens ha pasado de tener un equipo sin estrellas a tener a tres jugadores en su apogeo: Isaiah Thomas, Gordon Hayward y Al Horford. En Boston tendrá que haber cambios para que encaje todo, como las salidas de Olynik y Zeller más un traspaso en busca de algún jugador interior, pero son males menores ante la perspectiva de una ilusionante temporada en un Este además debilitado.

Todo lo contrario le sucede a Ricky Rubio. El base español salía de Minnesota rumbo a los Utah Jazz, cambiando una franquicia perdedora por una ganadora, y ahora, al menos sobre el papel, parece que los Wolves tienen un mejor panorama que los Jazz, toda vez que el equipo que dirige Snyder ha perdido a sus dos mejores anotadores: Gordon Hayward y George Hill, éste contratado por Sacramento Kings.

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