13 mayo 2017 Fútbol

El AC Milan es el último equipo en ganar dos Copas de Europa seguidas

El Real Madrid se ha clasificado para jugar la final de la Liga de Campeones por segundo año consecutivo. Así pues, los de Zinedine Zidane no sólo tendrán que enfrentarse a la Juventus de Turín, el otro equipo clasificado para la final de Cardiff, sino también a la historia y a la maldición más popular de la Champions League.

Y es que, desde se juega la Copa de Europa con este formato allá por el año 1992, ningún equipo ha ganado el torneo dos años seguidos. Así, para encontrar un bicampeón tenemos que viajar en el pasado hasta el año 1990, cuando el AC Milan ganó su segunda Copa de Europa seguida con el equipo que ven formando en la imagen: Gullit, Rijkaard, Van Basten, Baresi, Maldini, Ancelotti …

El Real Madrid no es el primer equipo que afronta esta circunstancia, pues a lo largo de la historia otros equipos han jugado la final dos (y hasta tres) años seguidos. Así pues, vamos a revisar el pasado y vamos a ver qué equipos han sufrido esta particular maldición de la Liga de Campeones que ahora el Real Madrid espera romper, qué equipos ganaron la Liga de Campeones, jugaron la final al año siguiente y, lógicamente, la perdieron.

El AC Milan de 1995

El Ajax, con gol de Kluviert, dejó al Milan sin Champions en 1995

El AC Milan, que como decimos es el último equipo en ganar dos Copas de Europa de forma consecutiva, fue curiosamente el primer equipo en sufrir esta particular maldición de la Liga de Campeones. Su historia comienza al revés, pues después de perder la final de la primera Champions League ante el Olympique de Marsella, se resarcieron al año siguiente en Atenas, con el famoso 4-0 sobre el Barcelona que acabó con el Dream Team.

Al año siguiente, 1995, el equipo rossoneri volvía a la final y soñaba con su segunda Liga de Campeones consecutiva. Aquella Champions la levantaría Frank Rijkaard, pero no con los colores del Milan sino luciendo la camiseta del Ajax de Amsterdam. Un joven Patrick Kluivert marcaría el gol de la victoria para un equipo holandés en el que estaban Seedorf, Overmars, Litmanen o los hermanos De Boer.

El Ajax de 1996

El Ajax cayó en la final de 1996 en los penaltis

Ese Ajax de Amsterdam dirigido por Louis Van Gaal afrontaba al año siguiente una Liga de Campeones en la que demostraban su favoritismo, colándose de nuevo en la final con sólo una derrota a lo largo de todo el torneo. Enfrente iban a tener a una Juventus de Turín que, por decirlo de algún modo, jugaba casi en casa pues la final se disputaba en Roma con arbitraje de Díaz Vega.

El árbitro español señaló el centro del campo en dos ocasiones, la primera en el minuto 12 tras un gol de Ravanelli y la segunda antes del descanso, tras un gol de Litmanen. El marcador no se movería durante la segunda parte ni tampoco durante la prórroga, así que el título se iba a decidir en una tanda de penaltis donde la maldición de la Champions hizo de las suyas: Davids y Silooy fallaban y la posibilidad de repetir para el Ajax se esfumaba.

La Juventus de 1997

El Borussia dejó a la Juve sin repetir victoria

Nuevamente al año siguiente, el vigente campeón repetía final. La Juventus de Marcelo Lippi se colaba en Munich para medirse a un equipo alemán, el Borussia Dortmund. En apenas media hora, un doblete de Karl-Heinz Riedle había acabado con el sueño de triunfo de los italianos. En la segunda mitad, Ricken sentenciaba apagando los fuegos desatados tras el 2-1 anotado por Alessandro Del Piero.

Hay que señalar que la Juventus de Turín volvió a la final al año siguiente, en 1998, aunque no sea el caso de repetir victoria, y los de Lippi no tuvieron suerte alguna. Cayeron 1-0 ante el Real Madrid en la noche de la Séptima, estirando su maldición particular, pues los turineses cuatro finales sin sumar una Liga de Campeones a sus vitrinas desde que la que le birlaron al Ajax en el 96.

El Manchester United de 2009

Eto'o marcó el primer gol en la final de 2009

Para volver a encontrar un equipo que ganara la Liga de Campeones y que al año siguiente volviera a la final pasaron una decena de años. Así, el Manchester United que ganaba casi de milagro la final de 2008 a sus compatriotas del Chelsea, en aquella tanda de penaltis en la que Terry mandó a las nubes los sueños de los blues, volvía un año más tarde a la final para ser el último equipo afectado por la maldición de la Champions.

Los de Ferguson se cruzaban en el Olímpico de Roma ante un Fútbol Club Barcelona en la primera temporada de Pep Guardiola como entrenador. A los diez minutos, un gol de Samuel Eto’o acababa con el favoritismo previo del Manchester United y el Barça empezaba a dominar un partido que finiquitó Leo Messi en la segunda mitad, para llevar a las vitrinas azulgranas la tercera Copa de Europa de su historia. La cuarta, por cierto, también sería ante el United, pero eso ya es otra historia.

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