15 mayo 2016 Fútbol

La Eurocopa de Suecia en 1992 fue una de las más sorprendetes de la historia

Al término de la Eurocopa de 1988, Miguel Muñoz dejó la selección. El puesto recayó entonces en Luis Suárez, un hombre que como jugador había liderado a la selección en el que fue su único gran éxito hasta entonces, la Eurocopa de 1964, pero que como entrenador no tuvo tan buen papel. De hecho, su periplo como dirigente de la selección terminaría de forma drástica durante la fase de clasificación a la Eurocopa de 1992.

España venía de hacer un Mundial de 1990 que se tachó de discreto, cayendo en octavos de final ante Yugoslavia en la prórroga, a pesar de que casi bordó la fase de clasificación, con sólo una derrota y el resto victorias. Pero aún así, había esperanzas en un grupo de jugadores en el que continuaban gente como Butragueño o Michel, pero en el que ya se abrían paso jugadores como Bakero, Hierro o Amor. La transición de la Quinta del Buitre al Dream Team.

La fase de clasificación iba a acabar con dos seleccionadores: Luis Suárez y Vicente Miera

El grupo de clasificación para la fase final, que se jugaría en Suecia, no se presentaba fácil porque España tendría como gran rival a Francia. Y encima las cosas empezaron a torcerse pronto, porque tras ganar por 2-1 a Islandia en la primera jornada, en la segunda llegaba el primer tropiezo en la visita a Checolosvaquia, cayendo por 3-2 pese a ir ganando por 1-2.

España se olvidó de ese tropiezo goleando por 9-0 a Albania antes del compromiso marcado en rojo, la visita a Francia. En París, España sucumbió 3-1 pese a adelantarse con gol de Bakero. Las críticas a la selección y al juego del equipo desembocan, un mes más tarde, en la destitución de Suárez y en la elección de Vicente Miera como nuevo seleccionador, elegido por delante de Jabo Irureta o Luis Aragonés, que también sonaban como candidatos.

El debut de Miera, que fue ayudante de Muñoz en los ochenta, en partido oficial no pudo ser más desalentador, una derrota ante Islandia por 2-0. Miera y varios jugadores de la vieja guardia quedarían marcados para siempre tras ese tropiezo. Algunos cerraron de esta forma su periplo como internacionales y el técnico cántabro sería destituido al término de la fase de clasificación y enviado a la selección olímpica, donde le fueron mucho mejor las cosas.

Aunque la derrota que nos terminó de dejar fuera de la Eurocopa de 1992 fue la sufrida ante Francia por 1-2. Sevilla, en esta ocasión, tampoco fue talismán y en el Benito Villamarín se asistía al adiós definitivo de España a visitar Suecia. Una selección que partía como cabeza de serie y que sólo fue tercera de su grupo, siendo peor incluso que Checoslovaquia, a la que al menos pudo derrotar en casa.

Así, España se perdió la Eurocopa de 1992, aquella en la que jugó el CEI, un equipo formado por las repúblicas de una Unión Soviética que se estaba disolviendo, y aquella en la que jugó Dinamarca. Los daneses terminaron segundos de su grupo de la fase de clasificación tras Yugoslavia, pero la expulsión de los balcánicos, inmersos ya en la guerra que desmembraría el país, les dio la oportunidad de jugar la Euro.

El hecho de que la mayoría de los daneses estuviese de vacaciones ya y que no hubieran preparado el torneo no fue ápice para que lograran uno de los triunfos más sonados de la historia. Sólo lograron una victoria en la primera fase pero pasaron a semifinales, eliminaron a Holanda, que venía a defender título, en los penaltis y en la gran final acabaron con la gran favorita, una Alemania campeona del mundo, a la que derrotaron por 2-0.

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