La duda lleva décadas dando vueltas en vestuarios y grupos de running: ¿estiro antes, después, o mejor no estiro? La respuesta corta, según la evidencia actualizada, es que depende del tipo de estiramiento y del momento. Y no, no vas a evitar todas las lesiones por estirar cinco minutos antes de correr.
Llevas dos o tres años corriendo, entrenas 3-4 días por semana y sientes que siempre estás igual. Corres los mismos ritmos, apuntas a las mismas carreras y, cuando llegas al día de la prueba, no rindes como esperabas. El problema rara vez es la genética o el volumen. Suele ser que entrenas sin plan.
Sales de casa, tienes prisa, empiezas a correr directamente o coges la barra sin más. Todos lo hemos hecho. El problema es que la literatura científica lleva más de dos décadas repitiendo lo mismo: saltarte el calentamiento multiplica el riesgo de lesión y, además, empeora tu rendimiento en la primera parte del entrenamiento.