Agujetas: qué son, cuánto duran y si debes entrenar con ellas

Agujetas: qué son, cuánto duran y si debes entrenar con ellas

Escrito por: Jaime Lopez   12/10/2026   6 minutos

Imágenes generadas por IA

Qué son realmente las agujetas, por qué el ácido láctico no tiene la culpa y cómo decidir si entrenar o descansar cuando aparece el dolor muscular tardío.

Te levantas al día siguiente de una sesión de piernas y bajar las escaleras es una odisea. Al tercer día, cuando pensabas que ya estabas, el dolor aprieta más. Eso son agujetas, y aunque todo el mundo las ha sufrido, casi nadie sabe realmente qué pasa dentro del músculo ni qué hacer con ellas.

Esta guía va para ti si entrenas de forma recreativa, has retomado la actividad tras un parón o estás metiendo ejercicios nuevos en tu rutina. Nivel: principiante e intermedio, aunque los avanzados también se las comen cuando cambian de estímulo.

Qué son las agujetas

Las agujetas son lo que la literatura científica llama DOMS (Delayed Onset Muscle Soreness), o dolor muscular de aparición tardía. Es el dolor, rigidez y sensibilidad que aparece horas después de un esfuerzo al que tu músculo no está acostumbrado.

No aparecen durante el ejercicio ni justo al terminar. Tardan. De ahí lo de "tardío".

Por qué aparecen: adiós al mito del ácido láctico

Durante décadas se repitió que las agujetas eran cristales de ácido láctico clavados en el músculo. Falso. El lactato se aclara de la sangre en menos de una hora tras el ejercicio, así que no puede explicar un dolor que empieza al día siguiente.

Lo que ocurre, según la evidencia actual, son microlesiones en las fibras musculares provocadas sobre todo por contracciones excéntricas (cuando el músculo se alarga bajo tensión: bajar el peso en una sentadilla, correr cuesta abajo). Esas microroturas desencadenan una respuesta inflamatoria local que sensibiliza los receptores del dolor. Es lo que duele, no el daño en sí.

Revisiones como la de Hyldahl y Hubal (2014, Muscle & Nerve) sitúan el origen en el daño mecánico y la inflamación posterior, no en residuos metabólicos.

Cuánto duran las agujetas

La cronología típica del DOMS está bastante bien descrita:

Momento tras el ejercicio Qué notas
0–12 h Nada o leve rigidez
12–24 h Empieza el dolor y la sensibilidad al tacto
24–48 h Pico de dolor, rigidez máxima
48–72 h Mejora progresiva
72–96 h Residual o resuelto

Si llevas más de 5–7 días con dolor intenso, localizado en un punto concreto, con hinchazón marcada o pérdida de fuerza evidente, no son agujetas normales. Consulta con un médico o fisioterapeuta.

¿Puedes entrenar con agujetas?

Depende del grado. Una regla simple con RPE de dolor (0 = nada, 10 = insoportable):

  • 0–3: entrena normal. Puede incluso ir mejor de lo que esperas.
  • 4–6: entrena, pero baja intensidad o cambia grupo muscular. Si tocaba pierna, haz empuje o tracción de tren superior.
  • 7–10: descanso activo. Caminar, bici muy suave, movilidad. Forzar aquí no acelera nada y aumenta el riesgo de técnica deficiente.

La evidencia es consistente: entrenar con agujetas moderadas no empeora la recuperación ni causa más daño, siempre que la técnica no se resienta. Lo que sí baja es el rendimiento: menos fuerza máxima, menos potencia, rango de movimiento reducido. Si tenías una sesión clave de series o cargas altas, muévela.

Para ajustar la intensidad por sensación cuando no te fías del pulsómetro, te sirve esta guía sobre RPE.

Cómo quitar las agujetas: qué funciona y qué no

Spoiler: no hay forma de "quitarlas" rápido. Pero algunas cosas alivian.

Con cierta evidencia a favor:

  • Movimiento suave: caminar, pedalear sin resistencia, nadar. Aumenta flujo sanguíneo y reduce la sensación de rigidez.
  • Masaje: una revisión de Dupuy et al. (2018, Frontiers in Physiology) lo sitúa como una de las intervenciones más eficaces para reducir DOMS percibido.
  • Prendas de compresión: efecto modesto pero consistente.
  • Sueño suficiente: 7–9 h. Dormir mal alarga la recuperación.

Evidencia limitada o mixta:

  • Baños de hielo o contraste: alivian la sensación, pero pueden interferir con la adaptación muscular a largo plazo si abusas.
  • Estiramientos estáticos: no previenen ni curan agujetas. Pueden aliviar sensación de rigidez puntual.
  • Antiinflamatorios (ibuprofeno y similares): reducen dolor, pero hay evidencia de que interfieren con la reparación muscular. No los uses de forma rutinaria para entrenar.

Suplementos con algo de respaldo:

  • Cafeína (3–5 mg/kg antes del ejercicio): puede reducir DOMS posterior.
  • Omega-3 (1–2 g/día de EPA+DHA): efecto modesto sobre inflamación.
  • La creatina monohidrato (3–5 g/día) no "quita" agujetas pero mejora recuperación entre sesiones.

Cómo prevenir agujetas

No se pueden eliminar del todo, pero sí reducir su intensidad.

  • Progresión gradual de la carga. Aquí es donde entra la regla del 10%: no subir volumen o intensidad más de ese porcentaje por semana.
  • Calentamiento específico: 5–10 minutos que incluyan el patrón de movimiento que vas a hacer.
  • Introducir ejercicios nuevos con menos series y menos peso. La primera vez que hagas peso muerto rumano o zancadas, no vayas al fallo.
  • Repetir el estímulo: el efecto de carga repetida es brutal. La segunda vez que haces un ejercicio, las agujetas son mucho menores. La tercera, casi nulas.

Errores comunes

  1. Pensar que agujetas = buen entrenamiento. No. Puedes progresar sin dolor y puedes tener agujetas tras una sesión mediocre. No son el indicador.
  2. Repetir el mismo entrenamiento duro cada 48 h buscando "romper fibras". Eso es acumular fatiga, no estimular adaptación.
  3. Tomar ibuprofeno de forma preventiva. Mala idea. Enmascara dolor y frena la reparación.
  4. Estirar fuerte sobre un músculo con agujetas severas. Puede aumentar el daño si tiras del tejido ya sensibilizado.
  5. No comer suficiente proteína tras una sesión que destroza. El rango habitual: 1,6–2,2 g/kg/día repartidos en 3–4 ingestas.

Avisos: si tienes una patología muscular, estás embarazada, has pasado una lesión reciente o notas orina muy oscura tras un entrenamiento intenso (posible rabdomiolisis), consulta a tu médico antes de aplicar nada de esto.

Qué hacer mañana

  • Si te levantas con agujetas de 4–6 sobre 10: haz 20–30 minutos de caminata o bici suave y mueve articulaciones. Nada de HIIT.
  • Si entrenaste piernas y mañana tocaba piernas otra vez: cambia a tren superior o core y mueve la sesión de piernas 24–48 h.
  • Si llevas semanas con agujetas constantes: estás progresando demasiado rápido. Baja un 20% el volumen la próxima semana y reconstruye.

Preguntas frecuentes

¿Las agujetas significan que estoy ganando músculo?

No necesariamente. El daño muscular es uno de los estímulos de la hipertrofia, pero no el principal. La tensión mecánica y el volumen efectivo pesan más. Puedes crecer sin agujetas.

¿Beber agua con azúcar quita las agujetas?

No. Es un mito antiguo basado en la teoría del ácido láctico (ya descartada). Hidrátate bien, pero el azúcar no hace nada específico contra el DOMS.

¿Por qué me duelen más al segundo día que al primero?

Porque la respuesta inflamatoria tarda en montarse. El pico de sensibilización de los receptores del dolor llega entre 24 y 48 h después del esfuerzo, no justo al acabar.

¿Es normal no tener nunca agujetas?

Sí, si llevas tiempo con la misma rutina. El efecto de carga repetida protege al músculo. Si quieres volver a notarlas, mete un ejercicio nuevo o más excéntrico.

¿Puedo correr con agujetas en los gemelos?

Si el dolor es leve (≤3/10), sí, suave y corto. Si es moderado o alto, mejor caminar o bici. Correr con la zancada alterada por dolor es una vía rápida a sobrecargas en tibia o fascia.

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