NBA 2017-2018: previa de la Conferencia Oeste (División Pacífico)

NBA 2017-2018: previa de la Conferencia Oeste (División Pacífico)

Escrito por: Javi    17 octubre 2017     Sin comentarios     6 minutos

Los Warriors, los Kings, los Suns y los dos equipos de Los Angeles (Clippers y Lakers) son los equipos que conforman la División Pacífico del Oeste en la NBA.

A punto de comenzar una nueva temporada en la NBA, la 2017-2017, vamos a analizar brevemente cómo se presenta el nuevo curso para cada equipo, conferencia a conferencia y división a división. En esta ocasión, nos ponemos con la División Pacífico en la Conferencia Oeste, compuesta por los Golden State Warriors, Los Angeles Lakers, Los Angeles Clippers, los Phoenix Suns y los Sacramento Kings.

Golden State Warriors

Los Warriors son los favoritos a ganar la NBA un año más

Más de doscientas victorias en temporada regular, dos anillos, récords de todos los colores … Las tres últimas temporadas de los Golden State Warriors han sido de leyenda, inolvidables, y por eso parten como grandes favoritos a conseguir de nuevo el título. Por más que se hayan reforzado Rockets o Thunder en el Oeste y Cavs y Celtics en el Oeste, prácticamente todos los managers ven como campeones a los de Oakland.

El verano podía presentarse movido en los Warriors: contratos por renovar y cifras económicas mareantes. Pero al final, ni eso, gracias a Kevin Durant. El alero firmó un uno más uno renunciando al máximo y abriendo un espacio salarial para que Curry renovara por todo (200 millones para el chico de oro de la NBA) y para que siguieran en el equipo hombres de banquillo pero importantes, tales como Iguodala y Livingston.

En cuanto a las altas y bajas, hay que señalar que los de Steve Kerr han mejorado la parte más profunda de su banquillo. Se fueron Clark, McAddoo y Barnes y han llegado Omri Casspi, Nick Young y el novato Jordan Bell, y sobre el papel los que vienen mejoran las prestaciones de los que se han marchado.

Los Angeles Clippers

Los Clippers afrontan la temporada sin Chris Paul

Chris Paul dijo que no iba a renovar y a los Clippers no les quedó otra que traspasar al base, que ahora formará sociedad con Harden en Houston. Perder a su estrella supone a los Clippers perder el sueño de alcanzar las finales de la Conferencia Oeste, pero en Los Angeles no van a dejar de ver a un competitivo y con posibilidades de jugar playoffs, pues han sabido moverse bastante bien.

Por lo pronto, mantienen a su pareja de interiores: Blake Griffin, recién renovado por más de 130 millones de dólares, y DeAndre Jordan, con dos años de contrato por delante. Y se añade como importante arma ofensiva Danilo Gallinari, un jugador que, con permiso de las lesiones, anotará muchos puntos y aprovechará con su tiro exterior los espacios que generan las defensas sobre Griffin y Jordan.

El backcourt lo llevarán entre Patrick Beverly, venido de Houston en el traspaso de Paul, y Austin Rivers, el hijo del entrenador. Y el banquillo es lo que más flojo llevarán, con Lou Williams como principal y casi único estilete y con la incógnita de ver que tal le va a Milos Teodosic en la NBA, a la que llega con 30 años.

Los Angeles Lakers

Lonzo Ball fue la elección de los Lakers con el número 2 del draft

Paciencia y no dejarse llevar por el optimismo desbordado, esas serán las premisas de los Lakers en esta temporada. La llegada de Lonzo Ball, máximo aspirante a rookie del año, ha disparado la ilusión en la franquicia angelina y ni siquiera Magic Johnson ha podido acallar su entusiasmo, pero la paciencia tiene que ser clave con jugadores que todavía son muy jóvenes y que, más allá del innegable talento que tienen, tienen mucho rodaje por delante.

Porque aparte de Ball y su impacto que casi seguro será inmediato, el otro nombre estrella de estos Lakers será Brandon Ingram, de tan sólo 20 años y con un físico todavía por pulir. Así que la paciencia debe ser clave y las alarmas no deben saltar si el equipo acumula muchas derrotas y los playoffs se ven lejos.

Porque hay plantilla de sobra para confiar en un buen futuro, ya que aparte de los nombrados gente como Clarkson, Randle y Nance Jr. apuntan a que tienen todavía margen de mejora en su juego y sus prestaciones. A ellos añadir la llegada de dos jugadores como Caldwell – Pope y Brook Lopez, que serán titulares, y tenemos la más prometedora plantilla de los Lakers en mucho tiempo (Kobe aparte). Pero eso, paciencia con ellos.

Phoenix Suns

Los Suns afrontan otra temporada sin opciones de jugar playoffs

El verano en los Suns ha sido un quiero y no puedo. Intentaron atraer algún agente libre (sonó Blake Griffin entre otros) pero no hubo éxito, y hasta tantearon a Irving por si sonaba la flauta. Así las cosas, los Suns se han quedado con la misma plantilla del curso pasado y eso solamente significa una cosa: derrotas.

La franquicia de Arizona será una de las peores de la Conferencia Oeste, aunque realmente eso no le supone un problema, pues el objetivo es formar a los jóvenes jugadores de la plantilla, que los hay y muy buenos. Empezando por Devin Booker, el escolta que llegó a firmar un partido de 70 puntos, siendo el sexto jugador en la historia de la NBA en rebasar o igualar esa cifra, y que ya es de facto la estrella de los de Phoenix.

A Booker hay que sumar el ala pívot Marquese Chriss, el pívot Alan Williams (aunque no sabemos cuando volverá por lesión), el alero TJ Warren, los europeos Len y Bender, y el rookie Josh Jackson, cuyo aterrizaje en la NBA ha despertado bastante interés. Los más veteranos, como Bledsoe o Chandler, complementan la plantilla que dirige, sin presión para conseguir resultados aunque intentando evitar los peores registros históricos, Earl Watson.

Sacramento Kings

Los Kings han cambiado mucho la plantilla

Sacramento Kings es otro de esos equipos en constante reconstrucción y con más de diez años sin pisar los playoffs. Después de decisiones bastante controvertidas y sin mucho criterio, parece que Divac ha dado por fin con la tecla y tras un verano en el que ha cambiado a medio equipo, parece que ha conformado un núcleo sobre el que construir.

Ese núcleo es una serie de jugadores jóvenes que no garantizan éxito alguno a corto plazo, pero que en los que no queda más remedio que poner hoy día las esperanzas futuras. Empezando por Buddy Hield, el escolta que llegó en el traspaso de Cousins y que hizo muy buenos partidos con la camiseta de los Kings, siguiendo por el pívot Cauley-Stein, Bogdanovic (novato pero con sobrada experiencia en Europa), y los rookies, con De’Aaron Fox a la cabeza.

Junto a esos jóvenes, una serie de jugadores con más experiencia como Temple o Koufos y, especialmente, tres recién llegados. Uno, George Hill, que puede adquirir el papel de jugador franquicia del equipo mientras despiertan los más jóvenes, y los otros dos Randolph y Carter, jugadores a los que el entrenador Jorger conoce de su etapa en Memphis y que sabe que pueden ayudar a crear buen ambiente y a meter en verea a los jóvenes.


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